Deportes: DEPO-02
Perdía, lo dio vuelta en 4 minutos y quedó a uno de la Promo
En López y Planes, Unión fue un himno al corazón
Muchas ganas, una gran fe y delanteros con gol fue la receta para ganarle a Almagro 2-1. A cinco fechas del final, quedó a dos puntos del tercero -Chacarita- y a uno solo del cuarto -Belgrano-, golpeando las puertas de la Promoción. El sábado visita a Aldosivi en Mar del Plata.

Darío Pignata - [email protected]

Los mortales, en las tribunas, escucharon el grito sagrado en la tarde de domingo en el 15 de Abril: gol...gol...gol. Sólo así, con una ráfaga enredada en el arco de Almagro, Unión ofreció su corazón para dar vuelta una historia que empezaba a complicarse. Primero Zárate y después Pereyra aplicaron el Plan Canje: se fueron los silbidos y se callaron los cánticos mitad agresivos... mitad amenazantes; aparecieron los aplausos y el griterío popular prometiendo volver, con un equipo limitado que ve cómo a cinco fechas del final tiene la gran posibilidad que se le vino negando en los años del ascenso: poder ganarse un lugar para pelear por "algo". Y sabiendo que ese "algo", gracias a que este juego es tan sorpresivo como impensado, puede pasar a ser "todo" en dos partidos de Promoción.

Unión hizo recordar a aquélla vieja publicidad televisiva que hablaba de "Me tomo cinco minutos y me tomo un té". Sólo que ayer, Unión se tomó cuatro minutos y bebió dos goles valiosos gracias al poder de fuego de sus puntas. No sólo que quedó a un punto del cuarto y último clasificado para jugar una Promo para ir a Primera, que es Belgrano de Córdoba, sino que además quedó a dos del tercero que es Chacarita y también juega la repesca con uno de arriba. Hoy, con Gugnali totalmente jugado y "echando la falta sin siquiera ver las cartas", Unión sabe que el partido del sábado en Mar del Plata será el verdadero quiebre final de un equipo que no puede escapar de las generales de la ley de un torneo de ascenso que por momentos tiene vicios de liga amateur.

Después de perder con Tiro Federal en Santa Fe no le quedaban demasiadas salidas a Unión. Era matar o matar. Por eso los tres puntas, dos carrileros que van sin volver y un cinco que no marca. Menos mal que al equipo lo bancaron ayer los puntas con sus goles. Salió a quemar naves Unión y propone una ruleta obligadamente irresponsable donde puede acertar un pleno para entrar a la Promo o directamente quedarse en banda sin saber qué "bondi" tomar. Pero está bien que arriesgue, no le queda otra. Así lo entiende, por ejemplo, la "Chancha" Zárate, cuando habla de "fracaso" si no se logra jugar una Promo. No porque este equipo, el que armó Trullet y termina dirigiendo Gugnali, se hubiera armado con nombres y figuras rutilantes para ascender. Sino porque cualquier otro final que no le permita a Unión "jugar por algo", para el hincha da lo mismo. Y esto se potencia cada vez que se acerca el final de una temporada en la "B". Incluso, la realidad de los últimos partidos marca que en el 15 de Abril hubo un poco menos de gente y mucho más de nervios. Se nota, en el caso de algunos, la tolerancia cero. No se habla de Nueva York sino de Santa Fe. Los dirigentes, el plantel y hasta el mismo entrenador gritan a los cuatro vientos que "somos los primeros que entendemos a la gente de Unión".

No se puede pedir, desde ningún lado, aplicar cuestiones como "sentido común", "coherencia" y/o "uso de la razón". Esto es fútbol, señores. Donde no todo está permitido, ni avalado ni legitimado. Pero donde lo que manda y gobierna es lo que dicta el corazón. Y, a decir verdad, el corazón del hincha tatengue viene lastimado y "bombea" apurado en estos duros años del ascenso donde se sumaron fracasos, desfilaron los "verseros" y siempre se terminaron viendo los partidos decisivos y las finales por TV. Siempre frente al tele, nunca en el verde césped de una cancha.

La responsabilidad irresponsable

Claudio Gugnali sabe desde hace una rueda, momento exacto en que tomó a este Unión, que sólo sirve clasificar para pelear por ese "algo". Entonces, técnico y jugadores entran en el mismo baile. La responsabilidad exige ganar para entrar a la Promo, pero el esquema es vulnerable por donde se lo mire. Unión juega con tres puntas, un cinco sin marca y dos carrileros de neto corte ofensivo. Le hizo dos goles a Platense en Vicente López y otros dos a Almagro en Santa Fe; metió un doblete triunfal que hace medio año no se daba; recuperó posiciones, resucitó sus posibilidades y quedó a un solo punto de la Promo.

Es cierto que el "nuevo esquema" le dio gol a este Unión, pero nadie debiera rasgarse las vestiduras si en cualquier momento el equipo sale lastimado en el "golpe por golpe". Porque el "Turco" Assef demostró que es humano y falible; y porque la defensa de cuatro queda, muchas veces, sin paraguas en medio de un diluvio.

Desde la estrategia, este 4-3-3 que propone Gugnali no ofrece grises: Unión ataca o se defiende. Nunca hace la pausa, ni siquiera cuando va ganando; no sabe manejar tiempos, enfriar partidos o regular. Con Marcos Flores más afuera que adentro por lesiones y con los pocos minutitos de gracia para Bruno Casanova, el equipo carece de ese famoso estratega. Un plan "B" indicaría que, en este tipo de emergencias, podría ser Serrizuela el que se ponga ese traje de líder en el mediocampo. Pero para eso hay que plantarle al lado un cinco de marca como Sartor que los corra a todos, apele a las patadas para los foules tácticos y ofrezca por el medio un despliegue similar con el que riegan Zapata y Torres los andariveles de la cal.

Hoy, con Serrizuela parado de cinco en soledad y con todo el ancho de la cancha para cubrir, Unión viene pasando todos los semáforos en amarillo y camina al borde del precipicio.

Sólo Gugnali y su almohada saben cómo parar al equipo en Mar del Plata ante Aldosivi. No podrá estar la "Chancha" Zárate por cinco amarillas y Marcos Flores arrancará hoy a entrenar con normalidad después de estar afuera por lesión. Está "enchufado" Pereyra y es más que interesante lo del "Cuqui" Márquez. Por afuera, con línea de cuatro, los carrileros -Zapata y Torres- tienen el boleto de ida en la mano pero nunca saben la fecha del retorno. No hay margen para equivocarse en la elección del último pasajero.

A esta altura, el DT ya conoce los pro y las contras de todas las variantes, porque hace una rueda que dirige al equipo. Puede correr a Vera de "4", Carabajal adentro en la zaga, Fontana de "8" y Zapata de doble cinco. O directamente agregar a Sartor al lado de Serrizuela. Y también incorporar un enganche con Marcos Flores o Casanova. Y, hasta de última, cambiar "peón por peón" y apostar a Weiner por Zárate.

El himno al corazón

Más allá del poder de fuego en los botines de sus puntas -zapatos rojos para Pereyra y blancos para Zárate-, el argumento más importante que tiene este equipo para buscar la chance de la Promoción es su corazón. Esas ganas, ésa fe, ése querer que se refleja en la montaña del final cuando Baliño decreta el 2-1.

No hay como reaseguro un gran equipo y eso está claro.

Unión se cansó de pedir posibilidades para los jugadores del club y hoy está tocando timbre para jugar una Promo con jugadores como Assef, Yacob, Renzo Vera, Carabajal y Márquez, que se mezclan con los "más viejos" como Mosset, Zapata y Pereyra. Los refuerzos, por fin, fueron refuerzos: la "Chancha" Zárate es el goleador del equipo y el "Coqui" Torres casi siempre fue figura en esta temporada. Es cierto que se esperaba un poco más del "Tiburón" Serrizuela, por lo menos en lo que es su ADN: la pelota quieta.

"Está bien el premio de un millón de pesos que trajo el presidente, pero más que nada yo quisiera ascender con Unión por lo deportivo", disparó Martín Zapata después del 2-1 de ayer contra Almagro. Parece mentira escuchar esta frase en estos tiempos complicados. Parece mentira que le quede aire para hablar a un jugador cuyas piernas se duplican y los pulmones se triplican adentro de la cancha.

En condiciones normales, si Chicago y Almirante tuvieran los puntos que ganaron en la cancha, Unión sería un equipo de mitad de tabla y todos lo saben. Como también saben que éste no es un gran equipo, pero propietario de un corazón único y enorme, tan grande que es capaz de buscar el milagro en estas cinco fechas finales de dignificar el intrascendente peregrinar de Unión en el ascenso en los últimos años y -por fin- "jugar por algo". Por lo visto, a falta de fútbol, estos jugadores del himno al corazón en Unión se juraron con gloria morir.

Síntesis

UNIÓN 2

ALMAGRO 1

Unión: Assef; Fontana, Mosset, Vera y Yacob; Zapata, Serrizuela y Torres; Pereyra, Zárate y Márquez.

DT: Claudio Gugnali.

Almagro: Tauber; Caire, Shunke, Lobos y Alaggia; Raposso, Mannara, Brian Robert y Junco; Pérez y Rossi.

DT: Horacio Cirrincione.

Goles en el segundo tiempo: a los 12 m. Rossi (A); a los 18 m. Zárate (U) y a los 22 m. Pereyra (U).

Cambios: en el primer tiempo, a los 20 m. Rivero por Junco (A); a los 30 m. Urresti por Torres (U); a los 43 m. Caviglia por Tauber (U). En el complemento, a los 28 m. Gómez por Pérez (A); a los 34 m. Casanova por Márquez (U); a los 39 m. Sartor por Pereyra (U).

Incidencias: no hubo

Cancha: Unión.

Árbitro: Jorge Baliño.

6 meses y 6 años

El 2-1 de ayer a Almagro en Santa Fe, sumado al 2-1 contra Platense en Vicente López, marcó que Unión volvió a ganar dos partidos seguidos en un mismo campeonato después de casi seis meses. Había experimentado la misma sensación cuando le ganó a Ferro 4-3 en el 15 de Abril y a Tiro Federal en Rosario 2-1 hace una rueda. Ahora, el sábado, se instalará en Mar del Plata intentando romper un verdadero karma estadístico: hace seis años, desde que estaba en Primera y lo dirigía Nery Alberto Pumpido, que no logra ganar tres partidos seguidos. ¿Podrá al lado del mar, en la costa atlántica, festejar el equipo de Claudio Gugnali contra Aldosivi en el estadio donde se jugó el Mundial '78?