Félix Canale
Cabe recordar que el primer evento de este tipo, realizado el 15 de agosto de 2007 en Rosario, al que concurrieron más de 400 empresarios, fue convocado bajo el lema "Compromiso Industrial para la sustentabilidad del modelo productivo". No es necesario leer bajo el agua para entender que la inclusión de la palabra "desafío" en la convocatoria de 2008 advierte que algunas cosas han cambiado en los últimos 12 meses.
Una de ellas, tal vez la central, es que el modelo tiene espacios en blanco. Ningún industrial duda de que la economía lleva ya 6 años de crecimiento y de que han mejorado los niveles de ocupación e ingreso. Pero es notorio que cada vez son más las voces -no sólo de los manufactureros- que están reclamando retoques.
Como se sabe, el cónclave santafesino está precedido por una serie de las denominadas preconferencias, en las que se ausculta la opinión de las bases industriales en distintas zonas de la geografía provincial. Para Fisfe, esta ronda de consultas es de fundamental importancia. En ellas surgen lineamientos, que desde la base suben a la dirigencia, legitimando el documento final que la entidad eleva a las autoridades provinciales y nacionales, fijando posiciones, señalando problemas y aportando ideas para el trazado de políticas públicas referidas al sector.
Este año las preconferencias se realizarán en 5 locaciones que coinciden con las actuales vicepresidencias de Fisfe, con un calendario que arranca el jueves 22 del corriente mes de mayo en Santa Fe. Posteriormente, las reuniones se realizarán en Rafaela (3 de junio), Venado Tuerto (10 de junio), Reconquista (17 de junio) y, finalmente, en Rosario, el 25 de junio.
Debe consignarse que estas reuniones regionales contarán con el apoyo logístico del Ministerio de la Producción de la provincia, a cargo de Juan José Bertero, una decisión del gobernador Hermes Binner comprometida durante la audiencia en que Fisfe lo invitó oficialmente a participar de la conferencia.
En todos los casos, los debates estarán articulados alrededor de 3 ejes de interés: diagnóstico operativo, inversión y financiamiento de proyectos y las principales restricciones detectadas por la industria. En paralelo, ya circula una encuesta recabando datos coyunturales entre los industriales provinciales, cuyos resultados serán dados a conocer durante el evento de julio.
Aunque todavía está sujeta a ajustes, la programación prevé que a las 9 de la mañana del día 3 de julio el presidente de la conferencia, Carlos Bertone, dé la bienvenida a los asistentes. De inmediato, Hermes Binner, gobernador de la provincia, hablará a los industriales presentes, inaugurando el evento.
La primera actividad será la presentación de los resultados de la encuesta ya mencionada, dando cuenta de las expectativas de los industriales provinciales. De hecho, los resultados que de allí surjan darán el tono -o el ánimo- con que los manufactureros llegan a las 3 mesas de discusión.
El título de cada uno de los paneles, siempre presididos por un industrial santafesino, está precedido por la palabra "desafío" y éstos son: conformar una política de financiamiento a la actividad industrial a largo plazo; mantener políticas públicas para el fortalecimiento de un proceso industrial dinámico y competitivo, y el último, consolidar la actividad gremial empresaria como actor clave del desarrollo económico social.
Pasado el mediodía y en un nuevo acto protocolar, el titular del gobierno de la ciudad de Santa Fe, Mario Barletta, agradecerá la presencia de los visitantes. Por la tarde, trabajarán las distintas comisiones y, a las 17.30, tentativamente, se dará lectura a las conclusiones. El cierre a la jornada de trabajo estará a cargo de Carlos Capisano, presidente de Fisfe.
En Fisfe nadie quiere dar muchos detalles sobre quiénes serán los invitados que participarán en los distintos paneles y otros actos de la segunda Conferencia, por aquello de que, si alguien no concurre, la vergüenza le toca a quien invitó. Es una manera de ver las cosas. Pero existe otra manera, que los organizadores no pueden asumir para no incurrir en pecado de soberbia (pero el periodismo sí), y es que la invitación está siendo formulada desde una de las tres provincias con mayor desarrollo industrial del país y por la entidad única que representa al sector en tal provincia.
Hecha la salvedad, algunos de los nombres que figuran en los borradores de trabajo, a los que aún pueden agregarse otros, son los siguientes: Mercedes Marcó del Pont, presidenta del Banco Nación; Miguel Peirano, presidente del Bice; Armando Mariante, vicepresidente del Banco Nacional de Desarrollo Económico y Social de Brasil; Fernando Fraguío, secretario de Industria de la Nación; Lino Barañao, ministro de Ciencia y Tecnología de la Nación; Juan José Bertero, ministro de la Producción de Santa Fe; Juan Carlos Lascurain, presidente Unión Industrial Argentina; Paulo Skaf, presidente de la Federación de Industria de Sao Pablo y Marcos Peña, presidente Consejo Económico Social de España.
Hay otros dos nombres, que ojalá puedan conciliar sus apretadas agendas con la invitación que se les cursa desde la provincia que aporta 8 por ciento del PBI nacional: Carlos Fernández, ministro de Economía de la Nación, y Cristina Fernández, presidenta de la República.
El informe oficial de Fisfe, correspondiente a la primera Conferencia Industrial de 2007, señala textualmente las siguientes restricciones en el desempeño del sector.