Este miércoles 14 comenzará a desarrollarse el seminario: "El giro clínico de Lacan", a cargo de Silvia Puigpinós. Los encuentros serán los segundos y cuartos miércoles de cada mes, de 20.30 a 22.15, en el Centro Cultural Municipal, Cortada Falucho 2450, con entrada libre y gratuita, y se otorgarán certificados de asistencia.
"En 1958, uno de los años más fecundos de su enseñanza, Jacques Lacan escribe "La dirección de la cura y los principios de su poder'. Se trata de un texto sistemático y combativo a la vez, dividido en tres grandes tópicos: la interpretación, la transferencia y el modo en que un analista debe actuar con el propio ser", consignó Puigpinós.
"Desde las primeras páginas de este escrito se produce una división de aguas entre lo que es y no es una cura analítica, centrándose en cuestiones tan de detalle como el tono enunciativo de la voz del analista. Y si bien para la entrada a un análisis no descuida cuestiones diagnósticas, orienta a que se realice sin desalentar la responsabilidad e iniciativa del sujeto: no se trata de someterlo al secreteo de un gabinete de psicodiagnóstico", advierte.
"Y a medida que progresa, la cura analítica evitará, por todos los medios, la tentación del analista y/o la demanda del analizante de practicar un amaestramiento terapéutico de técnicas impacientes. En la dirección de una cura, se deberá regular celosamente los principios del poder que viene transferido", explicó.
"Lacan avanzará, al respecto contra otras prácticas, pero también sobre corrientes analíticas que ceden igualmente, "con las mejores intenciones', a la tentación de convertir al analizante a su imagen y semejanza, y a la deslealtad de imponer sus criterios personales de realidad. ("El principio autoritario de los educadores de siempre', denuncia Lacan). En ese sentido, "La dirección de la cura' no es un manual, no es un algoritmo hacia el éxito; pero sí un tesoro de indicaciones prácticas y una definición pautada del dispositivo analítico y de sus razones", destaca.
"Ahora bien, no se trata de un escrito que pueda leerse sencillamente, sin estar advertido de su contexto. Es ineludible estar al corriente de los debates acerca de la contratransferencia que animaban, en la década del 50, el mundo analítico; de ciertos casos clínicos de Ella Sharpe; del resultado de las pesquisas de Edward Glover en la comunidad londinense; de la partición política del freudismo en Francia; de las complicaciones de la repetición en Freud; de los dilemas del pago; de la división de estrategia, táctica y política en la acción analítica", prosigue.
"Su ignorancia ha hecho que retractores de Lacan confundan el compromiso y la complejidad de sus textos con un oscurantismo gratuito, o a su condición de analista con la de un filósofo del estructuralismo. La propuesta del seminario es la de practicar una lectura pormenorizada, explicativa, abierta a las referencias bibliográficas de entonces y a los ejemplos clínicos, tanto a los de aquellos años como a los de nuestra actualidad", concluyó.