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Una mujer de 27 años, que vivía en Recreo Sur, falleció el domingo de la semana pasada por hantavirus, según confirmó esta mañana el Instituto Maiztegui de Pergamino al jefe del Programa Provincial de Zoonosis, Dr. Javier Colombo.
En diálogo con El Litoral, el funcionario aseguró que "es el quinto caso de hantavirus que tenemos en la región desde 2003, cuatro de los cuales fallecieron. La joven vivía en la zona sur de Recreo, en la casa de su padre ubicada al lado de un campo, es decir, en un ambiente semirural".
El viernes pasado, la joven había presentado los primeros síntomas, algunos dolores de panza, pero luego decía tener dificultades para respirar. Su padre la llevó al hospital Protomédico Manuel Rodríguez, de Recreo, adonde sospecharon que se podía tratar de esta enfermedad. Por este motivo, la trasladaron de inmediato a un sanatorio privado donde ella era socia, adonde fue derivada a la terapia intensiva. Horas más tarde ya presentaba una falla cardíaca.
Colombo explicó que "la joven se puede haber contagiado en el galpón que tiene su padre junto a su casa, adonde acopian aceite y plumas de pollo, entre otras cosas, para fabricar alimentos balanceados. Pero no se sabe el lugar exacto. Además, en el campo de al lado estaban trillando y ése pudo haber sido el motivo por el cual el ratón de campo (que transmite la enfermedad a través de su orina) haya buscado comida y cobijo en otro lado, por ejemplo, ese galpón".
Tras la confirmación del diagnóstico -de manera telefónica, ya que hoy la recibieron por escrito-, personal del Programa de Zoonosis y del hospital Protomédico Manuel Rodríguez conversó con los familiares de la joven fallecida para darles las recomendaciones necesarias para evitar nuevos contagios.
"Les pedimos que ordenen el medio alrededor de la casa, que aireen los galpones para que entre aire y luz, que rocíen con lavandina los lugares en donde sospechen que pueden estar estos ratones. También les indicamos que si alguna persona del grupo familiar presenta síntomas de gripe consulte inmediatamente al hospital. Actualmente está internada una cuñada de la fallecida y estamos viendo si es por el mismo cuadro", precisó Colombo.
El hantavirus -o síndrome pulmonar por hantavirus- es una enfermedad infecciosa aguda, producida por el virus hanta, que habitualmente es grave y puede ser mortal. Se caracteriza por fiebre alta en una persona previamente sana, escalofríos, dolor de cabeza, dolores osteo-musculares y síntomas gastrointestinales (náuseas, vómitos y dolor abdominal).
La fiebre, superior a 38º es acompañada por dificultad respiratoria (distrés respiratorio) sin una causa conocida, que obliga a brindar al paciente oxígeno dentro de las primeras 72 horas de hospitalización.
La enfermedad evoluciona en tres fases: incubación (sin alguna manifestación, puede durar hasta 45 días), inicial (aparecen los primeros síntomas, que se producen bruscamente, con fiebre sobre 38º, dolor de cabeza, dolores musculares y dolor de huesos) y de compromiso respiratorio (la persona se agrava rápidamente, con complicaciones del corazón y pulmones, que llevan a una insuficiencia respiratoria en pocas horas, motivo por el cual debe ser trasladada al centro de urgencia más cercano de inmediato).
Este tipo de casos se debe notificar, de manera de ponerse en práctica diversas acciones tendientes a proteger a sus contactos más cercanos y al resto de la comunidad, así como a desinfectar la vivienda o edificio involucrado.
Para transmitirse, el virus hanta infecta a diferentes ratones silvestres, como el ratón colilargo, sin provocarles enfermedad. Este roedor vive en terrenos cuya superficie está cubierta por lo menos en un 70% por malezas y arbustos y a una distancia no mayor de 20 metros de cursos o fuentes de agua. Los roedores silvestres son los reservorios del virus hanta, lo cual permite suponer que, dada su amplia distribución en todos los hábitat, la enfermedad puede estar presente en cualquier lugar donde éstos existan.
El ratón infectado elimina el virus a través de la orina, las heces y la saliva, y éste se transmite al ser humano fundamentalmente a través de la vía respiratoria.
De esta manera, la enfermedad ser transmite por:
- Respirar pequeñas gotas frescas o secas, o aire contaminado por saliva, orina o excrementos de un ratón infectado.
- Ingerir alimentos o agua contaminados con orina, heces o saliva de estos roedores.
- Tener contacto directo con excrementos o secreciones de ratones infectados (por ejemplo, tocar ratones, vivos o muertos, con las manos descubiertas; contacto directo de heridas con ratones o su orina, saliva o heces).
- Tocar cualquier objeto donde haya sido depositado el virus (herramientas, utensilios, muebles, ropa) y luego acercar la mano a la nariz, ojos o boca.
- Ser mordido por un ratón infectado.
- No existe evidencia de transmisión del virus por insectos, animales domésticos o ganado.
- La infección por vía respiratoria ocurre en lugares cerrados y con presencia reciente de ratones, por lo que la transmisión es poco frecuente en lugares abiertos, expuestos al viento y al sol.
Se consideran de riesgo de contraer la enfermedad las siguientes situaciones: habitar viviendas con ratones en su interior; ocupar cabañas, galpones o bodegas previamente deshabitadas, con ratones en su interior; limpiar o trabajar en graneros, bodegas de leña u otras dependencias con ratones en su interior; plantar o cosechar granos en el campo; acampar o caminar por áreas infestadas por ratones; residir o visitar áreas en que la población de ratones silvestres haya tenido un crecimiento explosivo.