Orlando Trejo asegura saber qué obras se deben hacer en Villa del Parque para que el barrio no se anegue cada vez que llueve. No es ingeniero, pero los años que trabajó como municipal y sus amplios conocimientos sobre el lugar, puesto que habita allí desde que nació, hace 75 años, lo hacen una voz autorizada.
"En la gestión Balbarrey, se colocó por calle Justicia un caño madre de desagües que atraviesa el barrio desde las vías hasta los reservorios. Pero ese caño sólo transporta el agua que viene del centro para que no se anegue. Villa del Parque no tiene ningún beneficio con ese entubado, porque no posee cañerías conectadas que posibilitarían la salida del agua de nuestro barrio", dijo convencido. Y agregó: "Lo que sí tenemos son dos conductos transversales al caño madre que datan desde la intendencia de Casís pero que se encuentran completamente tapados de basura porque nunca se limpiaron".
Para poner fin a los anegamientos por lluvias, Trejo no propone nada faraónico ni fuera del sentido común sino "la unión de más conductos de desagües al canal principal y tareas de limpieza en los dos existentes". "Cuando pusieron el caño madre le dije al ingeniero Ruiz -ex secretario de Asuntos Hídricos de la Municipalidad- que lo que estaban haciendo no traía ningún beneficio para nuestro barrio. Cuando le conté mi idea, me dijo que no tenían presupuesto", manifestó el hombre con la esperanza de que las nuevas autoridades escuchen su propuesta, que a la vez es pedido, y se hagan eco de ella.
En su casa de Padre Catena al 4400, Orlando Trejo recibió a El Litoral. Agradecido por la visita, contó que habita allí desde que en Villa del Parque sólo existían veinticinco ranchos. Por entonces, este hombre vivía en uno de ellos con su madre y sus cuatro hermanos.
En medio del relato sobre su infancia, una marca observada en un mueble dio lugar a otro tema de conversación. Era la huella de la última inundación. "En 2003 mi casa quedó bajo agua en una hora. Y todas mis cosas también porque no pude sacar nada. Como empleado municipal, estuve a cargo del centro de evacuados del Mercado Norte, donde había 150 personas; y a la vez vivía ahí porque yo también era inundado. En 2007, estuve en el techo de mi casa hasta que me agarró un enfriamiento y mi hija me llevó a la suya. Aunque fue menor la cantidad de agua que entró, no pude sacar nada", contó, aprovechando su testimonio para explicar por qué insiste con su pedido de desagües y limpieza de los dos existentes.
Las inundaciones vividas por este vecino de Villa del Parque lo llevaron a hacer del frente de su casa un espacio para expresarse. Así, dos inscripciones pueden leerse claramente en la fachada: "29 de abril de 2003, no nos olvidemos jamás", "29 de marzo de 2007, y ahora ¿qué van a decir?"
Por último, mencionando que trabajó como empleado municipal hasta los 71 años, Orlando Trejo señaló que "ojalá esta vez sea escuchado el pedido por parte de los actuales funcionarios para que los anegamientos en el barrio lleguen a su fin".
"Flor de cura"
El padre Catena es un referente en Villa del Parque. Consultado al respecto, Orlando Trejo manifestó: "Ése sí que era un flor de cura. Este barrio debería llevar su nombre por las cosas que hizo por nosotros. Era un vecino más...".