Télam/DyN/AFP/EFE
La lluvia que cayó ayer sobre Esquel permitió mitigar la nube de cenizas volcánicas en esa ciudad cordillerana, mientras el ministro de Ganadería de Chubut, Pablo Korn, consideró "un paliativo importante" la ayuda comprometida por la Nación para los productores de la provincia.
A once días de la erupción del volcán chileno Chaitén, que provocó la llegada de cenizas a Chubut y provincias vecinas, una fuerte lluvia cayó desde el mediodía en la zona cordillerana y generó alivio a los pobladores de Esquel y localidades de la región.
El director general de Defensa Civil del Chubut, Evaristo Melo, sostuvo que la lluvia ayudó a "mitigar parcialmente el polvo en suspensión en el ambiente".
Defensa Civil mantiene el operativo de limpieza de cenizas en cercanías de escuelas, edificios públicos y hospitales de las zonas más afectadas por el fenómeno.
Por su parte, el gobernador Mario Das Neves continuaba en Buenos Aires para analizar con funcionarios nacionales la forma en que se implementarán los fondos prometidos por la presidenta Cristina Fernández para asistir a productores de la cordillera.
Al respecto, el ministro Korn recordó que funcionarios de su cartera recorrieron "desde el inicio de este problema los campos de la zona afectada.
"Hemos dado las recomendaciones del caso, además de la asistencia técnica necesaria para hacer frente al problema", dijo el ministro.
Korn destacó que "les recomendamos a los productores que mantengan sus majadas en un solo lugar y, de ser posible, donde haya menos ceniza. Teníamos una majada que ya estaba flaca por el problema de sequía, por lo que se deben extremar los cuidados", destacó.
Cinco departamentos del noroeste de Chubut fueron afectados por la ceniza del volcán chileno Chaitén.
Según las primeras estimaciones, dos millones de ovinos pudieron ser afectados en la provincia por la presencia de ceniza que tapa los pastizales e impide alimentarse a la majada. El presidente de la Federación de Sociedades Rurales de Chubut, Juan Goya, dijo que "es difícil cuantificar las pérdidas porque el problema no ha cesado.
"Tendremos que analizar este tema cuando se normalice la situación en los campos de la cordillera. Entonces podremos evaluar la magnitud real de lo que está pasando por la erupción del volcán", destacó.
Un semáforo.
El Comité de Contingencia de la ciudad de Esquel informó a la población sobre un plan que contempla un semáforo de alerta.
Según ese semáforo, "el color verde significa que estalló el volcán y emana cenizas, el amarillo advierte que las cenizas llegan a la zona y el rojo que la acumulación de residuos volcánicos llega a los cinco centímetros", informó el gobierno provincial.