El rechazo de la nominación de Ericq Pierre como el nuevo primer ministro de Haití por parte de los diputados haitianos provocó un vacío político en el deprimido país, donde algunos funcionarios manifestaron el temor de que se repitan disturbios por hambre.
""Se acabó para Ericq Pierre, y él puede relanzar el proceso para designar un nuevo primer ministro. En la calle, podría haber reacciones si perdemos mucho tiempo", advirtió Joseph Jasmin, ministro saliente encargado de las relaciones entre el Ejecutivo y el Parlamento.
El lunes, los diputados haitianos, en su mayoría cercanos al presidente René Preval, rechazaron la nominación de Ericq Pierre como primer ministro, hundiendo a Haití en un marasmo político.
Las miradas se vuelven ahora sobre Preval que debe, tras semanas de consultas con los partidos representados en el Parlamento, busca otro posible primer ministro.
""El presidente ha seguido los debates parlamentarios por televisión, pero no ha respondido oficialmente", indicó escuetamente Fritz Longchamps, secretario general de la presidencia.
""Personalmente, puedo decir que el presidente no se sorprendió. Va a hacer una evaluación", confió por su parte un asesor de Preval que solicitó el anonimato.
Amigo personal del presidente, Pierre había sido elegido para reemplazar al primer ministro Jacques-Edouard Alexis, destituido el 12 de abril por un voto de censura del Senado tras una semana de violentas manifestaciones.
Es la segunda vez en su carrera política que Pierre fue rechazado por el Parlamento para el cargo.
En abril, desórdenes producto del hambre dejaron al menos seis muertos, centenares de heridos y daños materiales importantes. El temor de una repetición de la crisis sigue vivo.
En Haití, más del 70 % de la población vive con menos de dos dólares al día, por debajo del umbral de pobreza.