Sucesos: SUCE-01
Un muerto y un herido grave
Alevoso crimen en Don Bosco
A sangre fría tres desconocidos abrieron fuego contra dos jóvenes amigos, matando en el acto a uno de ellos y dejando al otro, gravemente herido. El homicidio de hoy se consumó junto al monumento que recuerda a Don Bosco, en la intersección de las avenidas Facundo Zuviría y Estanislao Zeballos.

José Luis Pagés

Hoy, poco antes de las 5.30, dos jóvenes motociclistas cayeron heridos de bala en la curva de Don Bosco, mientras que los autores de los disparos habrían desaparecido del lugar a bordo de otra motocicleta, por avenida Facundo Zuviría, al sur.

Agentes policiales y de emergencias municipales acudieron al lugar del hecho y encontraron que uno de los heridos había dejado de existir con el pecho atravesado por dos proyectiles, de modo que recogieron al único sobreviviente y en grave estado, lo llevaron al hospital Cullen.

Pocos minutos después, junto a los jefes de la URI, se constituía en la escena el juez de Instrucción, Dr. Pedro Guevara, quien personalmente recogió testimonios y siguió de cerca la actividad del médico policial y peritos criminalísticos de la Jefatura santafesina.

Las primeras diligencias policiales y judiciales se cumplieron rápidamente y poco antes que sonaran las campanas del colegio Don Bosco anunciando las siete de la mañana y inminente arribo de los escolares, el cuerpo de la víctima ya había sido retirado y del crimen no quedaban otros vestigios que algunas manchas de sangre.

El comisario inspector Marcelo Gorosito, jefe de la Agrupación Unidades Especiales de la URI, dijo que el joven trágicamente desaparecido, Omar Alberto Gauna, era un vecino de nuestra ciudad que tenía 30 años y se domiciliaba en Pedro Zenteno al 4000.

El funcionario agregó que el herido, quien al cierre de esta edición era asistido en la Sala 6 del hospital provincial, fue identificado como Leonardo Barbaglia, un joven de 26 años que tiene domicilio en calle Belgrano al 2000 de la ciudad de San Cristóbal.

Tanto Gauna como Barbaglia fueron alcanzados por proyectiles que -a quemarropa-, les fueron disparados por la espalda. Uno y otro recibieron igual número de balazos, de los cuales, uno habría dado en el corazón de Gauna, matándolo en el acto.

Las versiones circulantes insinúan que podrían haber sido tres los hombres involucrados en este episodio criminal. Más precisamente serían los individuos entrevistos, desde lejos por un testigo, apenas se escucharon los estampidos. Esos hombres se alejaron en otra moto, a gran velocidad, por avenida Facundo Zuviría al sur y desaparecieron al ingresar -a contramano-, en calle Castelli.

Hasta llegada la hora de cierre de la presente edición la investigación policial no parecía haber avanzado en ninguna dirección, pero estaba claro que la pesquisa estaba dirigida a reconstruir los últimos movimientos de las víctimas.

Gauna y Barbaglia, habrían sido vistos en distintos sitios de diversión nocturna y en diferentes horas de la madrugada, según testimonios recogidos por los agentes de Investigaciones.

En algunos de esos establecimientos se habría suscitado un incidente en el que, de un modo u otro, se habrían visto involucrados. Los jóvenes amigos no portaban armas y según las últimas personas que los vieron con vida Gauna bebía de un envase plástico, una media botella que fue secuestrada en la escena. Es posible deducir que ni siquiera imaginaran que otros los perseguían con intención de quitarles la vida.

Una de las personas entrevistadas esta mañana dijo que "me asomé a la calle cuando escuché una fuerte patinada y enseguida un ruido de choque. Me acerqué y vi a esos chicos tirados ahí, mientras otros parecían escapar. Para mí fue un cuadro impresionante, como nunca vi en mi vida. Un pibe estaba muerto a dos metros del monumento a Don Bosco y el otro, herido, no se movía".