Un hombre de 37 años, falleció la madrugada del jueves en un centro de salud de Rafaela, como consecuencia de una puñalada recibida el mediodía del miércoles, de parte del ex marido de su actual pareja. Eduardo José Barrionuevo, mantuvo una fuerte discusión con el hombre que lo apuñaló, en el momento en que fue a buscar a la hija de su mujer, difundió ayer el diario Castellanos.
Fuentes policiales informaron que el deceso de Barrionuevo se produjo pasada la medianoche del jueves, mientras era intervenido quirúrgicamente en la sala de terapia intensiva del Policlínico Rafaela. La víctima había recibido un profundo puntazo con una sevillana en el lado izquierdo de su cuello, tras mantener una fuerte discusión con Pablo B. de 26 años, ex marido de la pareja de Barrionuevo.
En el nosocomio se hizo presente el médico policial y se dio conocimiento al juez que atiende la causa, doctor Alejandro Mognaschi, quien ordenó que el cuerpo sea trasladado a la ciudad de Santa Fe para realizarle la autopsia. A su vez la causa quedó caratulada como homicidio.
El episodio comenzó en una vivienda en el barrio Amancay, ubicada en calle Larrea y Ciudad de Sunchales. Barrionuevo había ido a buscar a la hija de su pareja, que estaba con el papá y se produjo una discusión, cuyos motivos se investigan.
El herido salió del domicilio, abordó su camioneta Toyota Hilux 4x4 y condujo varias cuadras hasta que se desvaneció por la sangre perdida, chocando con dos vehículos estacionados en calle Washington al 2000.
Allí llegaron los agentes policiales de la Comisaría N´ 15 que observaron que el conductor tenía una profunda herida en el cuello de la que manaba abundante sangre e inmediatamente dieron aviso al servicio de emergencias 107.
Luego se presentó ante la Policía una mujer que manifestó ser concubina del herido, y declaró que el hombre había sido agredido por su ex marido y padre de su hija. Ante esto el personal de la Comisaría 15 logró la detención del agresor y el secuestro del arma homicida.
Según se pudo conocer el fallecido se desempeñaba como electricista, mientras que el presunto homicida lo hacía en una fábrica de válvulas de la ciudad.
GB