Política: POLI-03
Entrevista con Héctor "Toti" Flores
"La salida solamente es posible junto a los que son diferentes"
Empezó como líder de un movimiento de desocupados. Pero en lugar de aceptar los planes sociales del gobierno, su agrupación fundó una cooperativa, que ahora fabrica ropa de exportación para un diseñador top y panificación con Maru Botana, e imprime libros. Y ahora explica por qué y para qué es diputado nacional de la oposición.

Emerio Agretti

Tiene en sus manos las huellas del trabajo metalúrgico y, sobre sus espaldas, la responsabilidad de haber asumido una banca de diputado nacional como representante y emergente de una organización comunitaria, que no se rindió a la desesperanza de la desocupación, ni al canto de sirenas del clientelismo. Con un discurso que supera limitaciones empujado por la convicción y se sostiene apoyado en una trayectoria -características ambas que lo distinguen de la mayoría de sus circunstanciales pares y lo mantiene aferrado a su real grupo de referencia-, Héctor Toti Flores, ex desocupado, ex piquetero, cooperativista social, asociado a famosos en emprendimientos internacionales y diputado nacional de la Coalición Cívica (por un solo mandato, aclara) explicó a El Litoral la manera en que busca conciliar todos estos roles en orden a la dignidad.

"Cuando quedé desocupado, tuve que tomar una decisión con relación a mi vida. Y construí el Movimiento de Trabajadores Desocupados en La Matanza. Fue una gran decisión y un pasaje a otras cosas impensadas. Cuando alguien me pregunta qué me hubiera gustado ser si no fuera lo que soy, yo diría estar pensando en la jubilación como trabajador metalúrgico y punto. Pero la realidad nos empuja a hacer otras cosas.

ÄSe refiere a la cooperativa "La Juanita".ÄClaro. Después de empezar con el movimiento, nos dimos cuenta de que la desocupación era algo estructural y que había que empezar a pensar en dar salida, no a la cuestión del trabajo, sino a la forma de generar empleo. Y empezamos a pensar en el trabajo autogestionado, y a partir de ahí es que se empieza a construir nuestra cooperativa. Porque, precisamente, La Juanita es una cooperativa de servicios asistenciales, educativos y comunitarios, no es una cooperativa de trabajo. Porque pensábamos que la cuestión de los proyectos económicos que dejaron afuera a millones de personas, estaba relacionada con lo que también fue una derrota cultural en la década pasada. Donde el trabajo ya no era el centro por el que se ordenaba la vida. Y en las villas donde habitábamos, hasta cambian los líderes. Hoy, por ejemplo, el traficante de drogas es quien seduce a los jóvenes para llevarlos por determinados caminos. Ä¿Y qué plantearon como alternativa?ÄUna lucha a partir de reinvindicar la cultura del trabajo. Es lo que nuestro movimiento hizo en la década del "90 y a partir de 2001. Así lo hicimos cuando rechazamos los planes Trabajar en el "97 y así también cuando me tocó asumir como diputado, en acuerdo con los compañeros. Cuando juré, juré que iba a ser para lo mismo. El desafío es, desde lo social, tomar conciencia de que no basta con solucionar la propia vida, sino que hay que empezar a pensar que hay otros hermanos que están sufriendo y que, a lo mejor, con nuestra experiencia podemos acortarles el camino. Mostrar que se puede pasar de estar en la lona y ser injuriados como vagos, a lograr éxito a partir de emprendimientos conjuntos. Ä¿Cómo fue, en su caso?ÄBueno, yo ni siquiera terminé la primaria en mi pueblo, en Entre Ríos. Y ahora estamos publicando libros, a través de nuestro emprendimiento editorial, con tres títulos editados, que sostuvo económicamente en un inicio nuestras actividades educativas, como el jardín de infantes y los talleres de alfabetización.Y en el último libro, que se está reeditando y se llama "Cuando con otros somos nosotros", apuntamos a que la salida sólo es posible con otros. Pero con otros diferentes, no solamente con los iguales. Apunta a la idea de la integración y a conceptualizar el hecho de que los desocupados no buscan integrarse a un mundo que los expulsó y los seguirá expulsando, sino a un mundo nuevo, desde relaciones sociales totalmente distintas. Y ahí empezamos a contar la experiencia que hemos hecho, por ejemplo, con un diseñador top de Buenos Aires, Martín Churba, que nos permitió coser guardapolvos para exportar a Japón y remeras para Italia; con Maru Botana en la panadería. Es decir, el valor del asociativismo como parte de la integración y la preparación para el cambio. ÄY también con un buen sentido del marketing, al buscar figuras conocidas. ÄY creemos que sí, porque estas figuras han sabido comunicar a la gente la importancia de sus productos y darle valor a la creatividad que ponen en ellos. Esto nos permitió también comprobar que en la Argentina hay personas generosas. En los "90 y lo que produjo el 2001 fue que el proceso de concentración económica dejó excluidos sociales, pero también excluidos morales. Y hay personas exitosas que no quieren vivir en una Argentina donde millones pasen hambre. Y que en esa búsqueda encuentran la posibilidad de un nuevo país, avanzando en la búsqueda de una nueva sociedad. Pero para cortar la brecha de la pobreza no solamente los pobres tienen que salir a demandar, sino los que tienen la capacidad de sentir hambre desde el corazón, contribuir a achicar esta brecha. Creo que ése es el proceso que estamos haciendo y para eso es necesario superar los prejuicios y perder el miedo al diferente. ÄEso incluye también meterse en política.ÄNosotros tuvimos que perderle el miedo a la política. Y eso fue jugarse, también. Nosotros estábamos haciendo cosas muy interesantes con nuestra cooperativa, con resultados impensados: ir a todos lados a contar nuestra experiencia, incluso al exterior. Y en ese momento viene la posibilidad de ingresar a la política, que es algo que uno mira con desconfianza. Pero apelamos a nuestras convicciones y al criterio de incorporarnos a la política para poder trabajar a una escala distinta de la que lo veníamos haciendo. En realidad, podíamos seguir como estábamos. Pero eso hubiese significado que no habíamos aprendido nada.

Valores

"Trajimos al Congreso a las mismas personas con las que estábamos trabajando, que son las que me pueden marcar cuando me equivoco. Y a partir de ahí, trabajar con los mismos valores y principios que lo veníamos haciendo. Y tratar de generar un nexo entre el Congreso y la sociedad civil. Hemos llevado gente a que conozca el Congreso y gente que no quería saber nada con la política, quedaron maravillados. Y creo que esa es nuestra tarea. Seguramente desde la minoría no vamos a poder sacar ninguna ley importante, pero la tarea extraparlamentaria es muy trascendente. Además, yo me preparo para irme y volver a mi actividad anterior. Porque cuando uno hace de ésto una carrera, entra en la lógica del poder y quiere permanecer a cualquier costo".