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Edición impresa del 24/06/2008 | Salud Salud

Salud: SALUD-01
Consejos para prevenir estas patologías en los niños
Infecciones respiratorias bajas: un riesgo invernal
Evitar el contacto con personas que padecen enfermedades respiratorias también es aconsejado por los profesionales de la salud. Foto: Archivo El Litoral.

El invierno ya comenzó en el calendario y también se hace sentir en los centros de salud. Las Infecciones Respiratorias Agudas Bajas (bronquiolitis, neumonía, bronquitis) son la primera causa de consulta al médico en menores de 2 años, y el 30% de ellas corresponde a síndrome bronquial obstructivo.

Fines de junio o principios de julio es la fecha en que los centros de salud de nuestra ciudad esperan el pico de Infecciones Respiratorias Agudas Bajas (Irab). Por este motivo, un grupo de profesionales dedicados a la investigación y tratamiento que forman el Consejo Asesor para la Prevención de Infecciones Respiratorias Agudas Bajas en la Infancia destacó la importancia de llevar a cabo medidas de prevención del daño que ellas pueden ocasionar entre los niños pequeños y de extender la información disponible en esta materia,.

Además de destacar el efecto protector de la lactancia materna y de cumplir con el calendario obligatorio de vacunas, también resaltaron el papel clave de las mamás y los papás que, modificando algunos de sus hábitos cotidianos, pueden evitar el contagio.

Según datos de la Organización Mundial de la Salud, las Infecciones Respiratorias Agudas en general son la principal causa de enfermedad durante la infancia y, entre ellas, las que afectan las vías respiratorias inferiores (Irab) son las que ponen en mayor riesgo la salud de los niños pequeños.

Las cifras oficiales del Ministerio de Salud de la Nación indican que las Infecciones Respiratorias Agudas son la causa de más del 30% de los egresos hospitalarios anuales de menores de 5 años y que, entre éstas, más del 70% corresponden a Irab. La mayoría de estas hospitalizaciones por Irab ocurren en menores de un año y, entre ellas, el 40% o más se deben a síndrome bronquial obstructivo.

El número de hospitalizaciones se incrementa notablemente a partir del mes de mayo y, durante el invierno, alcanza a ser hasta siete veces superior al promedio de hospitalizaciones por esta causa de los primeros meses del año. Las Irab son también la principal causa de consulta al médico, especialmente entre los menores de 2 años, llegando a ser la causa del 60% de las visitas a los servicios de salud ambulatorio.

En Argentina, las infecciones respiratorias en general son la tercera causa de muerte de menores de 5 años, siendo las Irab las responsables de la mayoría de estas defunciones.

Los más vulnerables

Si bien todos los niños y niñas están expuestos a contraer una Irab, algunas condiciones los hacen más vulnerables a estas enfermedades y, en estos casos, se deben extremar las medidas de prevención para reducir al máximo el riesgo de agravamiento.

Algunas de estas condiciones son características propias de los niños y niñas. Por ejemplo, los prematuros están más predispuestos a contraer una infección por virus sincicial respiratorio, así como los niños que nacen con bajo peso o los que padecen una cardiopatía congénita.

Sin embargo, algunas condiciones agregadas pueden incrementar el riesgo de que los niños contraigan una Irab. Las condiciones de hacinamiento, la malnutrición materna, la falta de cumplimiento del calendario de vacunación, la falta de lactancia materna y la carencia de información con relación a medidas de prevención y síntomas de alerta traen como consecuencia un mayor porcentaje de internaciones por causa de Irabs, en especial el VSR. Para el Dr. Néstor Vain, profesor adjunto de Pediatría de la Facultad de Medicina de la UBA y Director de la Fundación para la Salud Materno Infantil (Fundasamin), "uno de los grupos de riesgo más alto en relación al contagio son los bebés prematuros, y el virus que causa el mayor porcentaje de infecciones es el VSR (Virus Sincicial Respiratorio)".

"En estos casos, los pediatras y neonatólogos estamos más alertas para prevenir las infecciones respiratorias, y a las medidas higiénicas que se recomiendan habitualmente y que son de un enorme valor- les sumamos la vacunación contra la influenza y el neumococo y, cuando está indicado, la aplicación de anticuerpos monoclonales contra el VSR en la población de riesgo", aseguró.

Vacunas y alimentación

"Si bien los prematuros están más predispuestos a contraer una infección por VSR, no se debe perder de vista que esto le puede ocurrir a cualquier bebé. En la Argentina, por ejemplo, la vacunación contra el neumococo y la influenza sólo están indicadas para esas poblaciones. Por el contrario, en otros países esas vacunas están previstas en el calendario obligatorio".

Y agregó: "Además de las vacunas, es muy importante que las madres conozcan cuáles son las medidas de prevención que se pueden tomar, entre ellas la más importante es la lactancia materna exclusiva en los primeros meses de vida del bebé, y evitar la exposición a cualquier tipo de humo, especialmente el de tabaco".

Por su parte la Dra. Patricia Climent, jefa del Consultorio de Seguimiento de Recién Nacidos de Alto Riesgo del Hospital de Niños de La Plata Sor María Ludovica y miembro titular de la Sociedad Argentina de Pediatría (SAP), coincidió en que "la lactancia materna es fundamental, pero para ello también debemos tener en cuenta el estado nutricional y la calidad de la alimentación de las mamás, que creo que no se ha jerarquizado adecuadamente".

Y agregó: "Es fundamental que la madre que amamanta reciba una nutrición rica en calorías, proteínas (carnes, huevos), calcio (leche, yogurt, quesos), hierro y vitaminas. También es muy importante que haya recibido en el embarazo el aporte de hierro y ácido fólico; en el caso de que no los hubiera consumido debería recibirlos en etapa de lactancia. Debería respetarse un intervalo entre embarazos de 2 años por lo menos y la madre debería tener un estado nutricional adecuado al inicio del embarazo".

Más información En Internet: www.respiratoriasbebe.org.

A tener en cuenta

Es importante evitar el contacto de personas enfermas con los niños pequeños: los adultos que tienen como único síntoma un estado catarral o un simple resfriado, pueden ser portadores del Virus Sincicial Respiratorio, que en algunos menores de 5 años puede llegar a desencadenar bronquiolitis o neumonías.

Si algún adulto, sea o no de la familia, está con tos o resfrío debe evitar entrar en contacto con el niño y, en caso de hacerlo, pasar el menor tiempo posible con el bebé. Cuando esté con él, es buena idea que se lave las manos antes de tocar al niño, que use barbijo, y que se cubra la boca y la nariz al toser o estornudar, lavándose las manos luego de hacerlo.

Usar pañuelos descartables y después tirarlos a la basura puede ser de gran ayuda para evitar la diseminación del virus.

Otras sugerencias para aplicar en la casa, o en los jardines maternales y de infantes son el no utilizar desodorantes de ambiente, no compartir cubiertos entre niños y aunque cueste o quede antipático, evitar el pase de mano en mano del bebé ante la visita de familiares.

Lavarse las manos, evitar condiciones de hacinamiento que no se refieren sólo a un grado extremo sino a que el contacto de un bebé en un ambiente cerrado con sus hermanos resfriados resulta riesgoso.

Recomendaciones

Para evitar infecciones respiratorias agudas bajas se deberían tener en cuenta las siguientes recomendaciones:

- No fumar en el ambiente donde hay niños.

- Amamantar en donde sea necesario y a demanda del bebé: los niños y niñas deben ser amamantados en forma exclusiva hasta los seis meses y continuar la lactancia hasta los dos años de edad.

- Ventilar los ambientes.

- No compartir cubiertos.

- Evitar el contacto del bebé con personas resfriadas y pasarlo de mano en mano.

- Lavarse las manos antes de tomar contacto con el bebé.

De la redacción de El Litoral





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