Internacionales: INTE-02 Se complica aún más la situación paquistaní

AFP

Un alto mando de los talibanes paquistaníes anunció la suspensión de las negociaciones de paz con el gobierno de Islamabad, en respuesta a la violencia continuada de las fuerzas de seguridad en su contra.

Baitulá Mehsud, acusado por las autoridades paquistaníes de orquestar el asesinato de la ex primera ministra Benazir Bhutto en diciembre pasado, interrumpió las conversaciones al mismo tiempo que tropas paramilitares eran enviadas a un distrito del noroeste del país para combatir a los militantes islamistas, según las autoridades.

""Suspendemos las conversaciones de paz con el gobierno porque éste utiliza constantemente la fuerza contra nosotros", declaró Mehsud a la AFP desde su feudo en Waziristán Sur, distrito vecino de Afganistán.

""El gobierno no muestra ningún tipo de seriedad", juzgó Mehsud, que advirtió a Islamabad de que si ""toma alguna acción mar" los talibanes están dispuestos al ""martirio".

Paralelamente, varios testigos explicaron que las tropas estaban patrullando las calles en el distrito de Jyber, en la provincia de Peshawar, que ha estado bajo control virtual de los militantes leales al líder islamista local Mangal Bagh.

La movilización de efectivos sigue a una serie de ataques contra la policía y grupos tribales locales por parte de insurgentes que persiguen establecer una autoridad de corte talibán en el área.

""No ha habido ninguna resistencia de ninguna organización ni de violadores de la ley", informaron en un comunicado las autoridades locales.

La presión extranjera para que el gobierno haga frente a los militantes talibanes, que lanzan ataques contra Afganistán y han extendido su influencia en las zonas vecinas, se ha acentuado esta semana.

El secretario de Defensa de Estados Unidos, Robert Gates, indicó que el fracaso de Pakistán en derrotar a los talibanes en la frontera es una ""preocupación" para su país.

Mehsud anunció un alto el fuego unilateral en abril en las regiones tribales, después de que el nuevo gobierno antepusiera el diálogo a la fuerza militar.