(EFE)
Expresarse "con claridad, amenidad y rigor" es el objetivo del libro "Saber hablar", en el que un equipo de especialistas del Instituto Cervantes de España ha trabajado más de quince años para explicar la importancia del arte de la comunicación.
"Saber hablar" es el segundo volumen de una colección que se inició hace un par de años con "Saber escribir" y que seguirá con "Saber leer", como explicaron Carmen Caffarel y el coordinador del proyecto, Antonio Briz.
La importancia de un buen discurso oral nadie la discute, como motor de las relaciones personales, sociales y económicas. Así se desprende de este manual didáctico que, según Briz, nació tras el siguiente interrogante: "¿Cómo alguien medianamente formado, o incluso gente con alta preparación, atropella la sintaxis y al hablar va dejando palabras por el camino?"
Según Briz, el libro va dirigido a quienes han descuidado su modo de hablar, a quienes por diferentes motivos se ven en la necesidad de mejorarlo, a los que tienen que hablar en público, a los expertos y a cualquier persona que quiera mejorar su comunicación.
Una guía para hablar bien haciendo un uso adecuado y correcto del lenguaje, respetando las reglas gramaticales, explicó Briz, quien añadió que "hablar correctamente significa pronunciar con claridad y no perder palabras por el camino".
"El español abusa de las palabras comodines, como el verbo hacer o la palabra bicho, que sirve para todos los insectos, y además se utilizan muchas muletillas", recordó el coordinador del libro. También destacó un mal uso que se da últimamente, en especial entre los políticos, como es la pérdida de la consonante /d/ de los participios en /-ado/, un vulgarismo cuya eliminación mediante una correcta pronunciación se recomienda desde estas páginas.
El libro reconoce toda la diversidad y todas las variantes del español en las dos orillas, porque no es lo mismo la oralidad en España que en América Latina, ya que, como aclara el texto, el uso lingüístico varía según la situación de comunicación, en la que se destaca especialmente la relación con los usuarios y las características geográficas y socioculturales de éstos.
Un manual ameno que también ofrece recomendaciones sobre el comportamiento y el aspecto externo del orador, su actitud e incluso la vestimenta que se debe llevar antes de pronunciar un discurso o una charla e incluso antes de una intervención en la junta de vecinos.
La kinésica y la proxémica, esto es, los gestos, las manos, la mirada, la postura corporal o la distancia entre las personas, es otro de los capítulos que incluye este libro, editado en colaboración con Aguilar.