Sucesos: SUCE-01
Dos empleados detenidos
La Justicia clausuró el Jardín Botánico
Una serie de denuncias derivó en el cierre del espacio público, así como en el cese de toda actividad, hasta tanto se aclara la responsabilidad de quienes "alquilaban" el predio a productores de cine y TV; e incluso realizaban inhumaciones clandestinas.

DYN

La Justicia decidió impedir el ingreso y egreso de personas del Jardín Botánico, incluido el personal administrativo del establecimiento, para investigar las irregularidades denunciadas y que determinaron la detención de dos empleados.

Según informaron fuentes policiales y judiciales, la jueza Mónica Berdión de Crudo tomó la decisión, por lo cual efectivos de la comisaría 23a. fueron notificados de la medida para ser cumplida. La iniciativa de la magistrada, según se explicó, es para que los investigadores puedan trabajar en las oficinas a las que pertenecían los empleados detenidos, quienes "alquilaban" las instalaciones del Botánico a productores de cine y televisión.

En tanto, Berdión de Crudo indagará esta tarde a los dos detenidos por su presunta participación en una serie de delitos supuestamente cometidos en el Botánico, que van desde el alquiler del espacio para beneficio personal hasta inhumaciones clandestinas.

Así lo revelaron a DyN fuentes judiciales, que precisaron que los dos detenidos, un encargado del área operativa y su secretaria y pareja, permanecían alojados en un calabozo del Palacio de Tribunales, incomunicados y a la espera de la indagatoria.

Malos empleados

Los sospechosos, quienes fueron arrestados por el delito de peculado, son el coordinador operativo del Botánico, Roberto Logiudice, y su pareja, Graciela Baultrin, quien cumple tareas administrativas en esa área.

Berdión de Crudo dispuso el "cierre al público por disposición judicial" del Jardín Botánico, pues allí fueron convocados peritos antropológicos para realizar una serie de estudios vinculados con la supuesta inhumación irregular de cadáveres.

Las denuncias originales, efectuadas por dos empleados del Botánico, mencionan que en el lugar habría sido frecuente el arrojar cenizas de cadáveres cremados e, incluso, la sepultura de restos óseos en parcelas que se venderían, también en forma clandestina, a diferentes precios según su ubicación.

Las primeras denuncias se conocieron en abril pasado, pero tras una investigación contravencional la causa fue cerrada porque la investigación no arrojó resultados.

Los dos trabajadores que alertaron sobre la situación insistieron ante organismos administrativos y, finalmente, los dos sospechosos fueron detenidos por orden de la jueza, con intervención del fiscal Juan Necol.

Además de las supuestas irregularidades con cenizas y huesos, la Justicia también investiga si el Botánico era alquilado para eventos sociales o publicitarios mediante el pago de un dinero que iba a parar a los bolsillos de los acusados, y si además se produjo un robo de bancos de plaza en el marco de esas actividades irregulares.