Deportes: DEPO-22
Visita de lujo
Erick Fernández en Santa Fe
El entrenador del seleccionado argentino de lucha, ganó con los equipos cubanos que dirigió, medallas de oro en Mundiales, Juegos Olímpicos y Panamericanos. Fue condecorado con la medalla de entrenador emérito por la Federación Internacional de Lucha.

Luis Gudiño

El entrenador del seleccionado argentino de lucha, el cubano Erick León Fernández, visitó nuestra ciudad y dictó un curso para los atletas locales en el Centro Nacional de Luchas dirigido por Andrés Legallais.

El destacado profesional, nació en la ciudad de Palmasoriano, provincia de Santiago de Cuba, y es profesor de Educación Física e instructor graduado en lucha, en el Instituto Superior de La Habana, especializándose en este deporte en Bulgaria.

Fue entrenador del equipo de su país entre 1968 y 1997, dictó clases en diversos institutos y fue hasta el año 2001 subdirector de Cubadeportes. Como entrenador, condujo equipos cubanos que ganaron los Juegos Centroamericanos y del Caribe; ganando un total de 67 medallas de oro, 1 de plata y 1 de bronce.

En los Juegos Panamericanos, fue campeón con 219 medallas de oro, 25 de plata y 16 de bronce; en los Mundiales, sus dirigidos obtuvieron 8 preseas de oro, 4 de plata y 2 de bronce; y en los Juegos Olímpicos, 1 de oro, 1 de plata y 2 de bronce.

Tan destacada trayectoria le valió ser condecorado por la Federación Internacional de Lucha como entrenador emérito, entidad para la que dictó cursos para entrenadores en distintas oportunidades.

Cabe consignar, que en el Centro Nacional de Luchas con sede en Santa Fe entrenan a diario importantes competidores argentinos, de destacadas actuaciones en torneos nacionales e internacionales, contando con campeones de diversas categorías.

Con El Litoral

En un alto de los exigentes entrenamientos que desplegó junto a los luchadores santafesinos, Fernández dijo que su visita a esta ciudad se debe a un tratado con la Federación Argentina de Lucha y en base al pedido de Andrés Legallais. "El objetivo es elevar el nivel de todas las provincias, con un convenio que tiene la Federación de Lucha y la Secretaría de Deportes de la Nación", destacó el especialista en lucha libre y grecorromana.

"Un luchador, primero debe tener un amplio dominio de la técnica, como todo deporte la técnica es fundamental. Conocer bien la táctica también para solucionar situaciones complejas que se puedan presentar durante el combate. Tener un extraordinario grado de preparación física que le permita realizar combates muy intensos, varios combates muy intensos como suele ocurrir en los Mundiales", puntualizó.

" Si no se está bien preparado por ahí se gana 1 ó 2 luchas, se cansa en la 3a. y pierde. Hay que tener muy buen desarrollo en la capacidad física, muy buena preparación, tanto general como especial y después sobre todo el valor personal de querer ser. Que prime por encima de todo la mente fuerte, que no admite la derrota, eso es fundamental, eso se educa y hay por supuesto gente que viene con una predisposición genética que es así porque es tenaz, laburadora, fuerte de mente; cuando quiere una cosa la persigue, hasta que la logra y eso es muy importante", aclaró.

La lucha y la vida

"La lucha es un deporte de combate milenario. El hombre desde que apareció en la faz de la Tierra tuvo que luchar, primero contra sus enemigos, después en la antigua Grecia y Roma surgió la lucha como un evento deportivo en el marco de los Juegos Olímpicos de la antigüedad junto con el atletismo, la lucha fue uno de esos deportes que se practicó en ese momento", recordó.

Finalmente, el entrenador cubano dijo que la lucha es "un deporte que prepara al hombre para la vida, porque le enseña a alcanzar un resultado deportivo, pero por eso le sirve en la vida para alcanzar la felicidad , el bienestar de él y de su familia. Eso es lucha".

Gran trayectoria

"Hace 40 años exactamente que me dedico a este deporte, como profesor. Antes de ser profesor fui competidor, desde los 13 años. Comencé luego de ver una exhibición en mi pueblo natal, en el parque José Martí pusieron una colchoneta en una esquina, junto a dos luchadores y el entrenador Mario Guadarrama, con el que yo inicié este deporte me entusiasmó, me gustó".

Seguidamente repasó sus años como deportista y luego como entrenador, destacando que se hizo cargo del seleccionado cubano desde el año 2001. "A nivel profesional, primeramente haber derrotado al equipo norteamericano en los panamericanos de Cali 1971 fue una de las grandes alegrías".

"Luego, en México 1978, en el Campeonato Mundial, ganamos nuestras primeras medallas mundiales, dos medallas de bronce por intermedio de Luis Ocaña atleta mío entrenado personalmente y a partir de ahí empezamos a tener muy buenos resultados a nivel mundial hasta que llegamos a la Olímpiada de Barcelona donde hicimos un campeón y un medallista de bronce", resaltó.