Internacionales: INTE-03
Duro golpe a la guerrilla de las Farc tras un operativo militar de inteligencia que rescató a 15 de los secuestrados de la selva colombiana
Ingrid Betancourt dejó atrás 6 años de cautiverio
Quince de los 39 rehenes considerados "canjeables" por las Farc -entre ellos la ex candidata presidencial Ingrid Betancourt y tres ciudadanos estadounidenses- fueron rescatados ayer a la tarde en el interior de Colombia por fuerzas militares y policiales tras una operación de inteligencia.

AFP-EFE-Télam

Con su largo cabello recogido en trenzas y usando un sombrero y chaleco camuflado, la ex candidata presidencial colombo-francesa Ingrid Betancourt llegó ayer a la tarde a Bogotá, dejando atrás seis años y cinco meses de cautiverio en la selva a manos de las Farc.

Betancourt fue la primera en asomarse a la escalera del avión presidencial que la condujo desde las selvas del Guaviare (sureste) a la base militar de Catam en Bogotá, tras ser rescatada junto a tres estadounidenses y 11 militares y policías, en una operación militar en la que no se disparó un solo tiro.

Al bajar del avión del brazo del ministro de Defensa, Juan Manuel Santos, la política se confundió en un abrazo con su madre, Yolanda Pulecio, y su esposo Juan Carlos Lecompte.

Detrás de ella bajaron once militares y policías, algunos de los cuales llevaban más de 10 años secuestrados, que primero avanzaron abrazados y luego todos se arrodillaron a rezar.

""La operación fue absolutamente impecable", contó Betancourt en sus primeras declaraciones públicas, en las que agradeció a Dios y a los soldados.

""Si no hubieran tomado el riesgo que tomaron, nos hubiéramos quedado quién sabe cuántos años más en ese calvario que vivimos", anotó al agradecer la decisión del presidente Alvaro Uribe y del ministro Santos de realizar el rescate.

También agradeció al ex presidente francés Jacques Chirac, al actual mandatario Nicolas Sarkozy y a los franceses por su apoyo y solidaridad y pidió seguir luchando por la libertad de otros 24 rehenes que continúan en poder de las Farc.

Sobre el operativo, recordó que al amanecer del miércoles sus captores les dijeron que iban a ser llevados en un helicóptero ante un jefe de las Farc, que suponían era Alfonso Cano, máximo líder del grupo rebelde.

De los helicópteros, descendieron varios hombres que hablaban y se comportaban como guerrilleros e incluso algunos vestían camisetas con la figura del Che Guevara.

"Están libres"

Betancourt dijo que ni los custodios ni los cautivos sospecharon y que sólo entendieron la situación cuando los dos jefes rebeldes que subieron al helicóptero fueron sometidos y uno de los militares gritó: ""Somos el Ejército de Colombia, ustedes están libres".

Muy lúcida y dando signos de estar muy informada, Betancourt también habló de política y señaló que la reelección de Uribe, en 2006, fue el mayor golpe para las Farc.

Al mismo tiempo pidió a la dirigencia rebelde que respete la vida de los guerrilleros que los custodiaban y que quedaron en la selva.

"Le insisto al comandante Cano que (perdone a) las personas (guerrilleros) que quedaron allá", pues el operativo militar de rescate "no fue error de ellos, fue una partitura, una sinfonía donde todo fue perfecto", y agregó: "Nadie tiene la culpa".

En otro momento, Betancourt interrumpió sus declaraciones y caminó hacia su ex compañera de cautiverio Clara Rojas, liberada en enero, con quien fue secuestrada en febrero de 2002 y que durante su cautiverio tuvo un hijo con un guerrillero.

Betancourt señaló también que "la reelección de Uribe fue muy buena para Colombia" porque "hizo un trabajo que se tenía que hacer" aunque "eso no quiere decir que comulgue con todo lo que dice", dijo. En tanto, calificó como "aliados muy importantes" al presidente ecuatoriano, Rafael Correa, y a su par venezolano, Hugo Chávez, pero bajo un condicionante que tiene que ser el "respeto de la democracia colombiana".

"Un milagro"

"Para mí esto es un milagro", reiteró Betancourt. Acotó que el "milagro" fue posible por los militares, y la ex rehén consintió: "La mano de Dios está acá a través de nuestra fuerza militar y de nuestros héroes".

Comentó que cuando los militares que la conducían hacia la libertad repasó todo lo vivido en los últimos seis años en cautiverio y pensó "que la felicidad" tal vez ya no estaba a su alcance por lo que decidió rezar para que el helicóptero que los transportaba "no se fuera a caer".

Se le quebró la voz al recordar a su padre, Gabriel Betancourt, fallecido en 2002, pocos meses después de su secuestro.

Relató cómo fue la operación, algunos de cuyos momentos definió como "surrealistas", y admitió que sintió "mucha lástima" cuando en el helicóptero que los rescató vio tendido en el suelo y con los ojos vendados al jefe rebelde que los vigiló durante más de cuatro años, a quien definió como "tan cruel, tan humillante, tan déspota".

La intervención de la ex candidata presidencial cerró una serie de cortas declaraciones que ofrecieron los 11 militares y policías liberados, en las que de manera unánime agradecieron al gobierno y al mando militar y policial por su rescate.

Mientras Betancourt y los otros ex rehenes eran recibidos en Bogotá, los tres estadounidenses liberados Thomas Howes, Marc Gonsalves y Keith Stansell, partieron en un avión a su país, según dijo Santos, los que llegaron esta mañana a Texas.

"Epopeya militar"

Por su parte, el presidente de Colombia, Alvaro Uribe, afirmó anoche que el rescate militar de 15 rehenes de las Farc fue "un operativo respetable desde todo punto de vista, una epopeya militar y un homenaje a los derechos humanos".

"Hoy, las fuerzas armadas de Colombia, el ejército de la patria, nuestros soldados y policías ingresaron a la excelsa nómina de la historia de los héroes de la humanidad", señaló Uribe.

El presidente reconoció a "los compatriotas que sufrieron el secuestro" y a sus familias, porque "soportaron heroicamente esta tragedia", y manifestó su "compromiso" hacia "las familias de quienes siguen secuestrados", por quienes luchará, dijo, "hasta que vuelvan en libertad".

La operación Jaque

El operativo de rescate de Ingrid Betancourt y otros 14 rehenes, conocido como Jaque, se logró mediante un operativo de inteligencia y de infiltración del secretariado de las Farc, que incluyó el engaño de los guerrilleros con un supuesto traslado de los prisioneros.

El ministro de Defensa, Juan Manuel Santos, explicó que se logró engañar a los rebeldes que tenían bajo su custodia a los rehenes con la supuesta orden de que debía llevarlos a un lugar porque pasarían bajo el cuidado del jefe máximo de las Farc, Alfonso Cano.

Santos explicó que la maniobra de inteligencia permitió el traslado de los secuestrados que se encontraban divididos en tres grupos "para pasar a órdenes de Alfonso Cano", el nuevo líder de la guerrilla colombiana tras la muerte de Manuel Marulanda.

"Se coordinó para que sean recogidos y que el propio César y otros miembros viajaran personalmente con los secuestrados para entregárselos a Alfonso Cano", relató el ministro.

La entrega debía realizarse a un helicóptero que pertenecía a "una organización ficticia pero que en realidad era del Ejército Nacional y que recogió a los secuestrados en inmediaciones del departamento sureño de Guaviare".

"Esta operación que se denominó "Jaque', es una operación sin precedentes que pasará a la historia por su audacia y efectividad, que deja muy en alto y el profesionalismo de la Fuerzas Armadas colombianas", añadió el funcionario.

El comandante del ejército de Colombia, general Freddy Padilla, explicó que la operación Jaque tuvo distintas fases, que comenzaron con la fuga el año pasado del policía John Frank Pinchao, cuya ubicación comenzó a señalar con mayor precisión al área donde estaba este grupo de secuestrados.

En febrero, en el marco de la misma operación, fue avistado el congresista Luis Eladio Pérez, que días después fue entregado unilateralmente por las Farc, y poco después fueron vistos los tres estadounidenses ayer liberados.

"Victoria de la vida"

La presidenta argentina, Cristina Fernández de Kirchner, afirmó que el rescate de Ingrid Betancourt "es una victoria de la vida y la libertad", al inaugurar dos fábricas en la ciudad bonaerense de Chivilcoy. "Ustedes saben de mi compromiso con esa causa, y yo desde aquí quiero saludar a su madre, querida Yolanda y a Ingrid, porque es también una victoria de la vida y la libertad", dijo Cristina.

"La vida y la libertad son dos valores, tal vez los más importantes en un país donde se han perdido tantas vidas, en un país en el que nos robaron la libertad no sólo de pensar y de expresarnos, sino la libertad del trabajo, porque no se está preso sólo detrás de los barrotes, se puede estar preso de la miseria, de la desesperanza y la desilusión", agregó.