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El anestesista Luis Alberto Romero Hiriart continúa detenido, acusado por la muerte de una chica de 18 años, que el lunes iba a ser operada de apendicitis en una clínica de Haedo, en la provincia de Buenos Aires. El profesional de 58 años y oriundo de la ciudad de Esperanza, estaba inhabilitado para ejercer en Santa Fe y Santiago del Estero, por dos casos fatales ocurridos hace una década.
A Romero Hiriart se le imputa el delito de "homicidio simple con dolo eventual" y está privado de su libertad desde el martes, por orden de la Unidad Funcional de Instrucción N´ 4 (UFI). También fueron arrestados ese día el cirujano Nicolás Galoppo, de 32 años, y otro profesional de 54 años, cuya identidad no trascendió.
A Galoppo se les imputa "homicidio culposo" y "falsedad de instrumento público"; mientras que el otro está implicado por "falso testimonio" porque aseguró que había estado presente en la operación e incluso firmó la historia clínica, pero los investigadores determinaron que "ni siquiera estaba en la clínica", según las fuentes. Ambos quedaron libres tras negarse a declarar por tratarse de delitos excarcelables.
El principal acusado estaba detenido en la alcaidía de la fiscalía general de Morón y bajo el cuidado del juez de Garantías Jorge Rodríguez; no obstante este mediodía se estaba por efectuar su traslado a otra dependencia policial.
La trágica historia se conoció después de que la joven Eliana Romero Giménez, estudiante de profesorado de Historia, sufriera el domingo un fuerte malestar abdominal y el lunes fuera ingresada en la clínica Magnasco, ubicada en la calle Magnasco al 700, de la localidad de Haedo. Allí los médicos determinaron que padecía de apendicitis y que debía ser sometida a la extirpación.
"Mi hija ingresó al quirófano a las 19 y a las 20 llegó un hombre que nunca pensé que era el anestesista porque ingresaba tambaleándose, quiso agarrar el picaporte de una puerta y se tambaleaba", dijo el padre de la chica al canal de noticias TN.
Pasada una hora, el anestesista salió del quirófano a hablar con los familiares de Eliana que aguardaban afuera y les explicó que "yo hice bien la operación pero no se despierta" y "no puedo hacerla volver", todo lo cual quedó grabado por un pariente en un teléfono celular. Esas imágenes fueron emitidas por el noticiero del canal América Noticias.
El martes se montó un operativo para atrapar a los médicos, en el que intervino personal de la comisaría segunda de Morón, encabezado por el capitán Rogelio Ordoqui. Durante el procedimiento se le secuestraron al anestesista varias pastillas de ansiolíticos entre sus pertenencias y se le extrajo una muestra de sangre y orina para establecer si había ingerido alguna droga o medicación.
"No había ingerido alcohol y se investiga si había tomado alguna medicación. Eso se sabrá los próximos días con los resultados del análisis. Sí, se le encontraron ansiolíticos entre sus pertenencias", dijo a Télam el comisario Ordoqui.
Mientras tanto, el fiscal de la UFI de Morón, Alejandro Jons, dijo a Télam que Romero Hiriart ya tenía otras dos causas en la que se le imputó mala praxis y en el que los pacientes fallecieron, uno en Rafaela, provincia de Santa Fe y otro en Frías, Santiago del Estero.
Además, "hubo una llamada telefónica de la provincia de Santa Fe avisando que el anestesista había sido inhabilitado allí para ejercer la profesión, pero estamos averiguando en el Ministerio de Salud de la provincia de Buenos Aires si aquí podía trabajar o no", confirmó una fuente.
Los restos de la joven víctima fueron inhumados el miércoles en el cementerio Santa Mónica, de Merlo. Sus familiares pasaron durante el cortejo por el instituto donde la joven estudiaba profesorado de Historia.
Un tío dijo que Eliana tenía cuatro hermanos menores que ella y reclamó "que se haga justicia, no queremos que quede como un homicidio más".
Autoridades.
El director del Instituto Regional de Diagnóstico de Haedo, Marcelo Molina dijo que "el médico ingresó a este establecimiento hace 15 ó 20 días a través del Coordinador General del Departamento de Anestesia, con título en Santa Fe y matriculado en el distrito 2 de Avellaneda". "No tenemos forma de conocer si este médico tenía o no antecedentes penales o si estaba inhabilitado para ejercer el cargo en otras provincias", precisó Molina.
En la ciudad de Rafaela se registró el primer caso. Ocurrió en 1998 y el paciente fallecido fue Rubén Omar Daire, un empleado de la Empresa Provincial de la Energía (EPE) de 38 años, casado y con tres hijos. Romero Hiriart, que en ese entonces se hacía llamar sólo Luis Alberto Romero, se presentó como director de una clínica del dolor. La causa judicial en su contra prescribió aunque el anestesista fue inhabilitado para ejercer en la provincia.
"Mi hermano murió en una "clínica del dolor' el 13 de febrero de 1998, después de recibir una inyección que lo dejó en coma varias horas antes de morir", dijo a Télam desde Rafaela Marcelo Salvador Daire, el hermano de la víctima. Por su parte, Rodolfo Arancibia, jefe del cuerpo forense de la ciudad de Rafaela confirmó en declaraciones a Radio LT9 que el anestesista había sido inhabilitado por su responsabilidad profesional en el caso de Daire, "que tuvo un alto impacto regional".
La mamá de un chico de 19 años fallecido hace nueve años en la localidad de Frías, en Santiago del Estero, reconoció al falso anestesista y recordó la escasa repercusión que tuvo su denuncia en la Justicia provincial. Zaira Mellberg, madre de Gonzalo, contó que "Romero Hiriart le puso a mi hijo una inyección en la cervical para calmar el dolor, descerebrándolo, porque le perforó la base del cráneo". La mujer contó que cuando su hijo salió del quirófano "estuvo 12 días en agonía y, si vivía, iba a tener prácticamente una vida vegetativa".
Si bien la causa penal que se inició en Tucumán -de donde es la familia- aún no prescribió, lo único que se logró en ese momento fue una inhibición profesional en esa provincia y en Santiago del Estero.
La madre del joven muerto dijo que reconoció a Romero Hiriart por un noticiero de televisión y acusó "al sistema del Juzgado de Frías y a nuestros abogados, porque nos engañaron y no hicieron nada, caso contrario se hubiera evitado la muerte de esta joven en Buenos Aires", agregó.
DYN/Télam