Transcurridos los primeros seis meses de gobierno, el intendente Mario Barletta reformó -vía Concejo- la Ordenanza Impositiva Municipal y la Ordenanza de Zonificación. El objetivo: actualizar el valor de la Tasa General de Inmuebles para mejorar la recaudación de recursos de origen local y lograr mayor equidad en el pago de los contribuyentes según los servicios a los que acceden.
De este modo, la próxima semana comenzará la distribución de las boletas con las nuevas tarifas, calculadas en base a tres aspectos fundamentales: el revalúo de los inmuebles, de conformidad con la valuación fiscal que la provincia asigna a cada uno para la valuación del Impuesto Inmobiliario; la disminución de la alícuota que se aplica sobre la base imponible; y un cambio en la zonificación tributaria en función de los servicios y la infraestructura existente en cada barrio.
De los tres aspectos, el que más impactará en el valor final de la TGI que deberá pagar cada vecino desde este mes es el revalúo de los inmuebles, es decir, la suma de la valuación del terreno más la correspondiente a la edificación, conciliado con el provincial. Hasta este cambio, la ciudad de Santa Fe en su Ordenanza Impositiva adoptaba una valuación propia, distinta a la establecida por el Código Tributario Municipal Unificado (Ley 8173//77), por lo que, según datos aportados por el Ejecutivo en el proyecto que envió al Concejo, el 90% de los inmuebles de la ciudad presenta valuaciones menores a $ 90.000 y algo más del 65% se ubica en el rango de $ 50.000 o menos, muy por debajo de las valuaciones provinciales e inmobiliarias.
"Por lo que estamos viendo, la gente está preocupada por la rezonificación, pero en realidad este cambio no va a impactar demasiado en lo que deben pagar y sólo pretende que las zonas que tienen acceso a los mismos servicios paguen lo mismo, porque en 16 años la ciudad cambió mucho", explicó la subsecretaria de Economía, Liliana Peralta, quien definió como "la modificación más importante al revalúo".
A efectos tributarios, la ciudad está dividida en 10 zonas, a cada una de las cuales se les ha asignado un valor mínimo a pagar por TGI, que va desde los $ 9,60 hasta los $ 64,35. "Si la suma de la valuación del terreno más la edificación da una tasa inferior al mínimo, el vecino pagará el mínimo. Esa es la única influencia que tienen los nuevos mínimos con la rezonificación", aclaró la funcionaria.
Por último, al establecer la actualización del tributo, se resolvió también disminuir la alícuota que se aplica sobre la base imponible para obtener el valor de la TGI. "Si manteníamos la alícuota actual (5,46 x mil bimestral), en algunos casos los incrementos iban a ser exorbitantes". Por eso se resolvió reducirla a (1,98 x mil mensual). El régimen anterior preveía el pago bimestral de la TGI; ahora se prevé el pago de 12 cuotas mensuales.
El total de padrones (viviendas) que debería abonar la TGI en la ciudad es de 125.635, de los cuales, teniendo en cuenta la recaudación de los últimos años, sólo paga entre un 65 % y un 70 % de los vecinos. "Haciendo cálculos optimistas, con estas modificaciones esperamos una recaudación de 10 millones de pesos más para el segundo semestre, esperando totalizar así 33 millones" -dijo Peralta- "con lo cual ni siquiera se va a poder alcanzar a financiar los servicios de barrido, limpieza y relleno sanitario presupuestados para este año de acuerdo a los contratos ya firmados". Estas tareas insumen el 70 % de la recaudación total de TGI; el resto (un 30 %) se destina al Fondo de Obras Públicas.
Este es precisamente uno de los argumentos del Ejecutivo para propiciar este incremento: la tasa quedó desfasada respecto del costo de los servicios que debe financiar y mientras en 2006 la recaudación alcanzó a cubrir el 89 % de barrido, limpieza, recolección y disposición de residuos, en el año 2007 sólo llegó a cubrir el 64%, generando un déficit de más de 13 millones de pesos.
A partir de la salida de la convertibilidad, esta situación se ha agravado, ya que los valores de emisión del tributo permanecen fijos y los costos de las prestaciones se incrementan, no sólo por la presión inflacionaria sino, en algunos casos, por presiones de demanda que se agudizan en períodos de crisis.
La nueva ordenanza que introduce estas reformas (Nº 11.498) establece, además, que los vecinos que habitan en las zonas 1, 2 y 3 comiencen a pagar los incrementos recién a partir del mes de enero de 2009. "Si bien son los que pagan los valores más bajos, representan un porcentaje alto de padrones en el total, y eso no se va a percibir hasta el año que viene", aseguró la subsecretaria.
"Son varios cambios a la vez pero había que hacerlos por dos motivos: para mejorar las finanzas municipales y por el cambio de fisonomía que se ha producido en la ciudad en los últimos 16 años, con zonas que han avanzado mucho y otras que están igual o peor. El intendente desde la campaña viene advirtiendo sobre la inequidad en el cobro de la tasa. Estudiamos eso en la primera etapa del año, conciliamos valores y armamos un proyecto de incrementos razonables", finalizó Peralta, mientras ultima detalles para recibir en los próximos días las consultas y reclamos de los contribuyentes por el aumento de la TGI.
Cronograma
A partir del lunes 7, los contribuyentes podrán ver a través de la página web de la Municipalidad (santafeciudad.gov.ar) cuánto van a pagar de TGI, ingresando la clave de la boleta. El reparto de las facturas con las nuevas tarifas comienza el viernes 11 y se extenderá hasta el 14, aproximadamente, justo una semana antes del día de vencimiento, el 21 de julio. Se adjuntará una cartilla informativa con el mapa de rezonificación actualizado y el destino de los fondos. El lunes quedará habilitada en planta baja del Palacio municipal una oficina de informes donde personal de Catastro Municipal y del Departamento Tasa sobre Inmuebles atenderá consultas y evacuará dudas. También se pondrá a disposición un número telefónico. El vencimiento de los convenios de pago -previsto para el 15 de cada mes- también fue postergado: este mes vencerán el 28 y la boleta llegará junto con la de la TGI.
De la redacción de El Litoral