Dos personas que se encuentran en proceso de rehabilitación psicosocial realizarán prácticas laborales en el Predio UNL-ATE y en la Biblioteca de la Facultad de Ingeniería Química (FIQ).
Este tratamiento particular se llevará a cabo gracias a la firma de un convenio entre la casa de estudios y Rumbos Asociación Civil.
"Para nosotros es un gusto recibir en esta primera etapa a dos jóvenes practicantes y poner en marcha este programa, que debe tener continuidad en el tiempo. Es un desafío que la Universidad ha tomado a través de sus diversos programas, vinculados generalmente a la Secretaría de Bienestar Universitario", destacó el rector Albor Cantard.
La directora de Rumbos, Lucía Polleti, consideró la rúbrica del acuerdo como "una oportunidad" porque, "de nada sirve todo el proceso de rehabilitación, si no están estas posibilidades que dan lugar para poner en práctica todo lo trabajado".
Silvina Muñoz es una de las personas que realizará su práctica en el predio UNL-ATE y Daniel Bellochi, en la biblioteca de la FIQ.
"Es necesario rehabilitar con miras a una recalificación profesional y permitir la reinserción al mercado de trabajo, que ya de por sí es bastante restrictivo", sostuvo Cantard.
La UNL pondrá a disposición del practicante todos los medios y materiales necesarios para cumplir con los objetivos establecidos para la reinserción socio-laboral y para la seguridad e higiene dentro del establecimiento. "Una de las pocas cosas positivas que tuvo en su momento y que tiene la Ley de Riesgo de Trabajo es, justamente, incorporar, en este caso a la accidentología laboral, los conceptos de rehabilitación y recalificación laboral. Antes, la única visión ante este tipo de contingencias era medir el daño y repararlo en forma dineral. Este tipo de cuestiones son centrales", aseguró Cantard.
Muñoz y Bellochi serán supervisados para cumplir con los objetivos de la reinserción por practicantes de la Licenciatura en Terapia Ocupacional que estén desarrollando la materia Práctica Profesional 5 y personal del Programa UNL Accesible. La duración de las prácticas será por tres meses, renovables automáticamente por igual término, en caso de que la institución así lo considere.