Hay 12 personas (parientes o conocidas entre ellas) que viven en el norte de nuestra ciudad están en tratamiento tras haber consumido salamines secos sin identificación del establecimiento elaborador. Se podría tratar de casos de triquinosis, una enfermedad parasitaria que se adquiere al consumir carne de cerdo infectada con el parásito Trichinella spiralis, pero aún resta que la Agencia Santafesina de Seguridad Alimentaria realice los análisis correspondientes para confirmar este presunto diagnóstico.
Por este motivo, el Ministerio de Salud de la provincia, a través de la Dirección Provincial de Promoción y Protección de la Salud y la Agencia Santafesina de Seguridad Alimentaria (Assal), informó que se trataría de un probable brote de triquinosis, teniendo en cuenta la detección de presuntos casos en también en Cañada de Gómez.
En relación a los casos de nuestra ciudad, el Ing. Raúl Samitier, director de la Agencia Santafesina de Seguridad Alimentaria, explicó a El Litoral que "estamos trabajando en las muestras que pudimos recuperar de la familia que hizo la denuncia del caso. El martes las recibimos y hoy las derivamos al laboratorio para su análisis".
También explicó que "estas personas consumieron salamines secos que compraron en la calle sin rotulación. Por este motivo, estamos tratando de identificar al vendedor de estos productos para retirar la mercadería de manera que no se siga diseminando el parásito. En este caso, se trataba de productos caseros porque el corte del tocino era burdo; son dados irregulares".
En este sentido, agregó que "una de las personas que consumieron este chacinado estuvo internada en el hospital Cullen pero ya fue dada de alta y todos están recibiendo tratamiento. Los resultados de los análisis estarían para el lunes o martes que viene".
Tras explicar que "sabemos que muchas familias de la zona están acostumbradas a faenar chanchos para elaborar chacinados para consumo propio y de amigos, y hemos tenido casos de intoxicaciones en la provincia", planteó que "queremos hacer una campaña de concientización en la población para que se compren productos seguros, de establecimientos registrados".
La directora de Promoción y Protección de la Salud, Andrea Uboldi, indicó que "el primer caso correspondió a un varón de 29 años, estudiante, quien el 17 de junio pasado presentó un cuadro de diarrea intensa que duró alrededor de una semana. El 28 del mismo mes agregó vértigos, dolor periorbitario bilateral, cefalea, dolores musculares y fiebre, por lo que debió ser internado en el hospital Iturraspe; con diagnóstico presuntivo de triquinosis. Se envió una muestra de suero al Laboratorio Central para los análisis correspondientes".
Uboldi señaló que "el paciente dijo haber consumido embutidos de cerdo (chorizos) en la semana del 7 de junio, que fueron comprados por su padre a un vendedor ambulante en el barrio Barranquitas de nuestra ciudad". El paciente recibió tratamiento con muy buena evolución. Además de él, 15 personas consumieron el mismo alimento, de las cuales 10 manifestaron síntomas similares.
Todos los casos fueron muestreados para triquinosis y tratados y se dio aviso aviso a la Agencia de Seguridad Alimentaria para el seguimiento del presunto brote. La primera muestra en todos los pacientes dio negativa y se solicitó un segundo análisis.
Por último, Uboldi aseguró que "a la fecha, no hay ningún enfermo internado; todos evolucionan favorablemente, aguardándose los resultados de las nuevas muestras de suero para confirmación".
El Secretario de la Agencia de Seguridad Alimentaria, Marcos Monteverde, expresó solicitó "la participación de todos los actores de la cadena integrada por productores, elaboradores y consumidores de productos cárnicos elaborados a base de carne de cerdo".
En relación a la producción primaria, el funcionario remarcó la importancia de "la crianza responsable de cerdos, aplicando buenas prácticas pecuarias, lo que significará que la Trichinella spiralis, que se encuentra presente en el ecosistema, no llegue a enfermar a los animales".
También resaltó la necesidad de practicar una faena segura, motivo por el cual solicitó a los productores y comercializadores faenar en frigoríficos, en donde se realizan las determinaciones para detectar la presencia de dicho parásito. También pidió a los elaboradores utilizar carne de cerdo segura proveniente de frigoríficos para la fabricación de sus productos, y a los consumidores adquirir productos identificados, que den garantía de seguridad, cocinando suficientemente, los que así lo requieran.
Por ultimo, indicó que los elaboradores familiares deben "asegurar, a través de un análisis de laboratorio previo, la aptitud de la carne de cerdo para ser utilizada en las elaboraciones destinadas a consumo casero".