Hace 75 años entró en vigor en Alemania la "Ley para prevenir la generación de débiles mentales", que dio paso a unas 400 mil esterilizaciones forzadas a personas con alguna minusvalía o debilidad física o mental.
Muchos murieron a consecuencia de las intervenciones. La ley impulsada por el nazismo un 14 de julio de 1933, unos meses después de haber ascendido Hitler al poder, tuvo consecuencias devastadoras. Aunque hubo iniciativas similares en Estados Unidos y países escandinavos, Alemania fue el único país donde la maquinaria estatal echó a andar el asesinato masivo de minusválidos que pasó a la historia bajo el término de Programa de Eutanasia.
El fatídico aniversario coincidió con el encuentro de unos 2.000 científicos de todo el mundo, entre ellos seis premios Nobel de medicina, que toman parte en el 20º Congreso Internacional de Genética que se desarrolla en Berlín y concluirá el viernes próximo.
El encuentro internacional fue razón suficiente para que la Asociación Alemana de Genética Humana presentara por primera vez un documento en el que reconoce la severa responsabilidad de sus colegas en el asesinato masivo de personas discapacitadas durante el nazismo. El documento admite que una parte considerable de médicos y científicos participaron en dicho programa de fundamentos pseudocientíficos. "La conducta de los genetistas es tanto más incomprensible, en tanto que ya entonces los conocimientos genéticos habían hecho patente el sinsentido biológico de la eugenesia", se lee en el comunicado. "Esto implica especialmente un categórico rechazo a toda forma de discriminación en función de rasgos étnicos, enfermedades de origen genético o discapacidad".
El Congreso Internacional de Genética ha vuelto a Alemania después de más de 80 años. Los científicos discuten sobre las últimas teorías respecto de la herencia genética humana, en animales y plantas.
Deutsche Welle