Regionales: REGI-03
La localidad va camino a ser ciudad
La pujanza define a San Guillermo
Una sola recorrida rápida por San Guillermo alcanza para percibir que se trata de una localidad diferente, progresista y ordenada. Con buenas tierras en el distrito y actividad eminentemente lechera, esta población del departamento San Cristóbal pide "a gritos" ser ciudad. Porque, en la práctica ya lo es.

Con gestiones comunales que estuvieron a la altura de los desafíos, esta progresista y bella localidad del departamento San Cristóbal, cercana al punto tripartito en que se encuentran Santa Fe, Santiago del Estero y Córdoba, tiene signos evidentes de buen pasar, más allá de la persistente sequía que castiga duro y del conflicto del campo, que impacta en la actividad general y "humor" de la gente. Más allá de estas cuestiones que uno supone coyunturales, lo cierto es que San Guillermo, un pueblo de mayoría "piamontesa", con fuerte perfil lechero pero también otras actividades diversificadas, se muestra ordenado y aquí y allá se construyen nuevas casas permanentemente. Se nota y "se respira" un ritmo, una escala y una demanda diferentes de otros pueblos de la región.

Sobre algunas de estas cuestiones dialogamos con Daniel Martina quien tiene claro que "San Guillermo es una localidad próxima a ser ciudad. Tenemos alrededor de 9.000 habitantes, por lo que hay demanda de ciudad pero con coparticipación de pueblo. Tenemos una ciudad pujante, limpia, ordenada, con un crecimiento sostenido, y que depende de lechería en buena parte en nuestra zona".

Crecimiento constante

La construcción es un rubro importantísimo y se traduce en la cantidad de viviendas iniciadas. La comuna intervino en dos loteos. "Hicimos de intermediarios entre la gente que quería vender una parcela de campo, donde logramos 80 lotes, y sus potenciales ocupantes. Eso lo tienen escriturado y todo en orden y ya han comenzado a construirse las viviendas, en forma particular la mayoría, aunque 30 de ellos lo hacen a través del Fonavi o de la Comuna. Y muy cerca de ese loteo, hicimos un proyecto más ambicioso de 274 lotes. Así que alrededor de 350 lotes adquirió la gente. Porque no tenía otros medios, bajamos los costos entre 5, 6 y 10.000 pesos. En muy poco tiempo eso se va a traducir en nuevas viviendas".

Martina registra un crecimiento sostenido y la llegada de gente de afuera, un fenómeno que todavía debe cuantificarse. "Estamos esperando el censo para ver cuántos habitantes tiene realmente San Guillermo. Creo que es una de las pocas ciudades que ha crecido mucho en número de habitantes. Sumado al trabajo que hay en la zona -debido a la lechería y a la construcción-, continuamente están ingresando permisos en la Comuna solicitando la construcción de viviendas". A ello, hay que sumarle que la planta de SanCor en la localidad está en actividad haciendo algún tipo de quesos, mozzarela y absorbiendo el personal de la planta de Ceres -hoy inactiva-, que se está viniendo para acá. "Esto demanda lotes y también viviendas. Los empleados afiliados a Atilra (los empleados de la industria láctea), tienen buen poder adquisitivo".

La explicación de tanta demanda es sencilla: "Estamos en un lugar estratégico, estamos en la zona tripartita, y es una zona que genera trabajo. Hay muchas viviendas por parte de las comuna y otras de empresas privadas. Hay también una mutual muy importante que está haciendo círculos de ahorro para vivienda, eso hace que la obra pública sea muy importante en la localidad".

Dinámica

Por supuesto, este movimiento genera mucho personal para la construcción: es difícil conseguir albañiles y demás operarios relacionados con el rubro, que tienen demanda constante en San Guillermo. Piénsese que hay en construcción unas sesenta viviendas, se entregaron otras 20 y se vienen 30 más de uno de los loteos ya referidos.

Como si esta actividad y crecimiento habitacional no bastaran, "encima" hay que sumarle un plan de vivienda de emergencia habitacional en lo que en San Guillermo llaman "pueblo viejo", que es el sitio fundacional, al este del emplazamiento actual. La traza del ferrocarril generó el cambio pero allí han quedado unas 800 personas. "Hoy, en un lote de la comuna, se están construyendo unas 25 viviendas mediante la modalidad de autoconstrucción, que son iguales a las de lotes propios; lo único que le falta es algo de piso y terminación nomás. En ese sector hay un dispensario también funcionando".

Buena tierra.

Hay unas 24.000 hectáreas en el distrito San Guillermo y todas son ciento por ciento productivas, agrícolas o lecheras. "Los impuestos que recauda la comuna por la TGI, rural y urbana es muy buena; yo te diría que estamos en 85% urbana y 90% rural, y uno puede trabajar gracias a eso. La gente colabora.

El servicio de agua potable

"Tenemos una planta de agua potable, de doble cañería, para abastecer al consumo humano, por sistema de ósmosis inversa. Brindamos agua a cada vivienda conectada durante una hora y media; mientras que la otra cañería -que corre paralela- es de agua corriente. Tuvimos un consumo exagerado porque no hay medidores puestos, sobre todo en la época de verano.

"Hemos conseguido un subsidio del Enohsa, por 807.000 pesos. Lo habíamos tramitado con el ex presidente comunal Parola y ya estamos ejecutándolo. Son 10 pozos con toda la cañería, la impulsión, alrededor de 30 metros de profundidad y un tanque de almacenamiento de 100.000 litros, con eso vamos a tener que cuidar el agua y vamos a poner medidores.

"Estamos por recibir la primera partida de un préstamo de Propasa, por 243.000 pesos, son 5 nuevos pozos para el consumo de agua, y se va a duplicar la capacidad de ósmosis inversa.

Ahora tenemos pensado tener la obra de red cloacal en algunos barrios que no lo tienen, esas son las obras menores.