Red de medios/El Trébol Digital
Uno de los involucrados en el asesinato de Alberto Burdisso, ocurrido el domingo 1º de junio en El Trébol, recuperó la libertad la semana pasada. Se trata del hermano de la única mujer detenida, seriamente involucrada en el caso.
El hombre de 34 años, llamado Gabriel, volvió a las calles el martes 8 de julio, antes del feriado y del inicio de la feria judicial que rige en toda la provincia desde este lunes. El juez de Instrucción Penal de San Jorge, Eladio García, le dictó la "falta de méritos", puesto que desde un principio no fueron suficientes las conexiones con el hecho.
Tras la noticia, comenzó a circular un rumor en la ciudad de que otro implicado en la causa también estaba libre, hecho que fue desmentido rápidamente por las autoridades.
Por el momento, tres personas permanecen presas por orden del juez García, y quedarán a su disposición hasta tanto se resuelva su situación procesal, dado que se los acusa del delito de "homicidio Calificado" a 2 de ellos, y "homicidio simple" al restante.
El caso Burdisso comenzó el 2 de junio, un día después de su desaparición, tras la denuncia policial realizada por sus compañeros de trabajo del Club Trebolense. Nada se supo de él hasta que el 21 de junio, cuando un equipo de bomberos de la ciudad encontró su cadáver en el fondo de un aljibe, en una tapera de campo a 8 km de la ciudad.
Alberto Burdisso, de 60 años, vivía solo en su casa de calle Corrientes al 400, a cuatro cuadras del club en el que trabajaba. Una respuesta a lo sucedido se relaciona con la indemnización de alrededor de $ 200.000, cobrada hace más de dos años, por una hermana desaparecida durante la dictadura, en la provincia de Tucumán.
Al comienzo de la causa fueron arrestadas ocho personas, pero tras las primeras declaraciones el juez ordenó liberar a la mitad de ellos. Una semana después del hallazgo los detenidos eran cuatro, y la policía local hablaba de que el crimen estaba resuelto.
El hombre que acaba de quedar libre es el hermano de Gisela, la mujer que mantenía una relación de tipo íntima y afectiva con la víctima, y sobre la que pesarían pruebas contundentes en su contra. Los otros dos involucrados son Juan y Marcos, quienes también mantenían cierta intimidad con la mujer. Para la Justicia, al menos dos de los involucrados estuvieron en la casa de "Burdi" el día de su desaparición.