"Artículo 1´: Instrúyase el Ministro de Economía para que en uso de sus facultades limite la vigencia de las Resoluciones 125 de fecha 10 de marzo de 2008, su modificatoria 141 de fecha 13 de marzo de 2008, su derogatoria 64 del 30 de mayo de 2008 y sus complementarias 284 y 285 del 18 de abril de 2008.
"Artículo 2´. Instrúyese al Sr. Ministro de Economía y Producción para que en uso de sus facultades disponga la vigencia de posiciones arancelarias de la Nomenclatura común del Mercosur iguales a las dispuestas por las resoluciones ministeriales 368 y 369 de fecha 7 de noviembre de 2007, a partir de la fecha de publicación en el Boletín Oficial.
"Artículo 3´. Comuníquese, publíquese, dése a la Dirección Nacional de Registro oficial y archívese".
Con estas palabras, el jefe de Gabinete de Ministros Alberto Fernández dio por terminado el nudo del conflicto que mantuvo en vilo a todos los argentinos por casi cuatro meses.
A lo largo de su alocución, que no permitió repreguntar a los periodistas presentes, el funcionario argumentó cronológicamente los hechos que motivaron el conflicto y criticó duramente la metodología de la protesta impulsada por el sector agropecuario.
Además, justificó la marcha atrás del Ejecutivo en la necesidad de dar solución a los problemas con la necesidad de "procurar una mayor equidad en las relaciones económicas, de modo que ningún resultado podrá obtenerse sin que pueda producirse una mejora en la distribución de los ingresos a favor de los que menos tienen al interior de nuestra economía".
Ante la gran complejidad que el contexto plantea, el Ministro se explayó en las causas que habían originado la sanción de la medida, motivada en la necesidad de equiparar para los que menos tienen con el alza registrada en las cotizaciones de los granos en los mercados internacionales.
Para Fernández, esto se implementó haciendo uso de la potestad constitucional que el Gobierno tiene, lo que no fue pretexto para "recibir un violento lock out, que inició una escalada de cortes de rutas, desabastecimiento, encarecimiento de alimentos, coacciones, amenazas, agresiones verbales y físicas, y ha querido presentarse ante el pueblo de la Nación como una manera de menoscabar la participación del Honorable Congreso de la Nación."
Para Fernández, en Diputados en proyecto gozó de una mayoría parlamentaria suficiente, pero en Senadores hubo un empate en singulares condiciones, instancia que fue resuelta por el voto del Vicepresidente de la Nación. Por esto, y ante la no resolución del problema en el ámbito legislativo, le corresponde al Ejecutivo retomar el asunto para darle una solución definitiva.
"La Argentina, en vísperas de su bicentenario enfrenta una gran oportunidad de crecimiento si toma las medidas adecuadas en medio de esta verdadera crisis mundial provocada por el incremento de los precios del petróleo y de los alimentos, impidiendo que ese crecimiento de los precios termine excluyendo a una mayoría de nuestra población", continuó.
"No puede haber interés más grande que la Patria", expresó, finalizando con la idea que se dejan sin efecto las citadas resoluciones para que puedan discutirse , en democracia y pluralidad pero con instituciones que están exentas de presiones".
Ahora, sólo falta que dicho diálogo se concrete y que convoquen a las partes involucradas a la mesa grande para mirar hacia adelante y sacar todo lo positivo que semejante crisis nos dejó. Para el campo y para el gobierno, ya nada volverá a ser igual.