Télam
Un matrimonio, sus dos pequeñas hijas y otros dos familiares fueron mantenidos como rehenes por dos delincuentes armados que finalmente fueron detenidos tras una negociación con la policía, informaron fuentes policiales. El episodio ocurrió poco después de las 9 en una vivienda de dos plantas ubicado en la calle Méndez de Andes, entre Caracas y Aranguren en el barrio porteño de Flores.
A ese lugar, llegaron dos ladrones de unos treinta a cuarenta años con fines de robo que sorprendieron al dueño de la casa cuando sacaba su auto del garaje.
El hombre fue obligado a entrar violentamente al interior de su casa y en ese momento se escucharon dos detonaciones de un arma de fuego en el patio de la casa.
Fuentes de la investigación añadieron que los detenidos ingresaron a la casa, donde estaban la esposa, otros dos familiares mayores y las dos hijas del hombre, que en ese momento estaban en las habitaciones durmiendo.
Un vecino que vio la acción se dirigió a la esquina de la calle Aranguren y pidió a una vecina que llamara a la policía que, cinco minutos después rodeó la manzana.
Los delincuentes, al advertir la presencia policial primero intentaron escapar, pero fueron reducidos, uno en el patio de la vivienda, y el otro en la cocina luego de pactar con la policía.
"Tras una larga y tensa negociación que duró cerca de media hora, se logró convencer al delincuente que se resistía a entregarse", explicó la fuente policial.
En el lugar se congregaron médicos del Same como resguardo de la salud de los habitantes de la vivienda y personal policial que dentro de la casa realizaba los peritajes correspondientes.
Un vecino contó a Télam que "escuchamos dos disparos y nos levantamos enseguida. En la casa viven un matrimonio con sus dos nenas y también estaban dos mayores más".
"No sabemos qué pasó realmente en la casa, pero en cinco minutos se rodeó la manzana y llegó una ambulancia del Same para la atención de la gente", explicó el vecino.