El candidato presidencial demócrata estadounidense, Barack Obama, visitó hoy el memorial del Holocausto de Israel y se reunió con funcionarios y políticos opositores, mientras era esperado en los territorios palestinos de Cisjordania con una mezcla de esperanza y escepticismo. Obama recorrió el memorial Yad Vashem de Jerusalén y depositó una ofrenda floral en conmemoración de los seis millones de judíos muertos en el Holocausto, en una ajetreada jornada de reuniones que incluye encuentros con el primer ministro israelí, Ehud Olmert, y el presidente palestino, Mahmud Abas. La visita a Israel forma parte de una gira por Medio Oriente y Europa financiada por la campaña del candidato y destinada sobre todo a dar garantías a los estadounidenses de la capacidad del joven Obama de ser comandante en jefe del ejército y de conducir la diplomacia de su país tras ocho años de gobierno republicano.