El próximo 9 de agosto, la comunidad internacional celebrará el Día Internacional de los Pueblos Indígenas del Mundo, designado por la Asamblea General de la ONU. Será una ocasión inmejorable para sensibilizar a todos un poco más y un poco mejor acerca de las culturas y la gran diversidad que estas comunidades autóctonas representan.
Precisamente, el presidente de la Federación Iberoamericana del Ombudsman (FIO) y Procurador de Derechos Humanos de Nicaragua, Omar Cabezas Lacayo, ha señalado en su último pronunciamiento que "necesitamos profundizar en la reflexión sobre las demandas históricas que los Pueblos Indígenas en nuestras naciones han formulado en distintos foros y espacios: la impostergable necesidad de que se respeten y se reconozcan sus derechos fundamentales, la representatividad indígena en los ámbitos político y social, así como el derecho a mantener y desarrollar sus lenguas y prácticas culturales, la inclusión en los presupuestos estatales para impulsar y rescatar la cultura e identidad, así como el efectivo reconocimiento de sus formas tradicionales de posesión de las tierras".
También el presidente de la Asociación de Defensores del Pueblo de la República Argentina (Adpra) y Defensor del Pueblo de la provincia argentina de Santa Fe, Carlos Bermúdez, reflexionó sobre la fecha, coincidiendo con el Ombudsman nacional de Argentina, Eduardo Mondino, en que "los pueblos indígenas argentinos cuentan con la compañía del hambre, la desnutrición, la tuberculosis, el chagas y otras enfermedades emparentadas con la pobreza. Nuestro desafío hoy es estar a la altura del Estado pluricultural que como integrantes de las democracias pregonamos".
Sostiene Cabezas que "sus culturas y tradiciones, así como la cosmovisión de los mismos pueblos y la insistente lucha que hasta hoy han mantenido para su bienestar y para asegurar sus derechos humanos, siguen siendo una demanda vigente en nuestro país".
Hasta arribar a un consenso, recordó Cabezas Lacayo, que "los diversos Estados con población indígena estuvieron más de 20 años discutiendo la Declaración de Naciones Unidas sobre los Derechos de los Pueblos Indígenas y es por ese motivo que ahora no es posible que se la desconozca o invisibilice en sus efectos mas notorios. Es un sentimiento generalizado que llegó el momento del respeto e implementación de los derechos colectivos de los Pueblos Indígenas, partiendo de su matriz: la libre determinación que tienen todos los Pueblos del mundo".
Bermúdez resaltó la "lucha de los pueblos originales. En el norte de la provincia de Santa Fe, en el marco de la Mesa de Tierras, han peleado por su espacio vital de modo ejemplar, pacífica y tenazmente. Recientemente, los mocovíes de la localidad de Recreo se han opuesto a que un parque industrial se levante en tierras que reivindican suyas. Ambos casos demuestran que todavía hay cuestiones que no hemos resuelto".
La Declaración finalmente acordada en Naciones Unidas reconoce a los Pueblos Indígenas como titulares del derecho a la libre determinación, lo que constituye su principio fundacional. Tal como ya está establecido en los Pactos Internacionales de Derechos Humanos, los pueblos, "en virtud de ese derecho, determinan libremente su condición política y persiguen libremente su desarrollo económico, social y cultural".
Recordando que, en el ámbito de la Federación Iberoamericana del Ombudsman, el fin fundamental es el de coadyuvar para lograr una sociedad más libre y más justa que posibilite el desarrollo de mejores valores morales y políticos promoviendo y divulgando los Derechos Humanos en su sentido más amplio, Cabezas Lacayo destacó "la importancia impostergable de mantener y promover la unidad en la diversidad de los Pueblos Indígenas de nuestros países porque ésa es una responsabilidad de todas las instituciones públicas, la sociedad civil y la población organizada en el marco de una cultura de paz".