Regionales: REGI-01
Un aporte a la calidad de vida
En Elisa, hace una década que se brinda el servicio de agua potable
El sistema de ósmosis inversa cumplió diez años de funcionamiento en este pueblo y las sucesivas gestiones comunales avanzaron en pos de un servicio eficiente. La actual administración dispuso veinte grifos públicos y tramita la extensión de la red a los hogares. Esa infraestructura facilitó a los vecinos el acceso al vital elemento

Exequiel Kay

En medio de una geografía con aguas subterráneas de relativa calidad, en la localidad de Elisa funciona desde el año 1997 el sistema de ósmosis inversa, que permite procesar el líquido elemento de tal forma que sea apto para el consumo. Las dificultades crónicas de pueblos y ciudades del centro norte provincial para acceder a un agua de buena calidad y los costos que tiene este sistema, revalorizan este capital tecnológico con beneficios comunitarios.

Las sucesivas administraciones comunales han procurado, en mayor o menor medida, superar este condicionante para la calidad de vida, pero la iniciativa oficial se potenció en los últimos tres años con la puesta en funcionamiento del sistema las 24 horas, la apertura de nuevos grifos públicos y la tramitación de la extensión de la red a cada uno de los hogares.

La planta de ósmosis inversa está ubicada en la planta urbana y está a cargo de Alberto Carrizo, quien resumió en diálogo con El Litoral que la misma funciona en forma continua "con agregados de sales minerales, bactericidas y con los mantenimientos correspondientes a diario". El tanque posee una capacidad de 4 mil litros y se utilizan por día al menos dos tanques y medio. Es decir, entre 8 mil y 10 mil litros de agua.

Además de los controles periódicos del Ente Regulador de Servicios Sanitarios (Enress), la comuna de Elisa envía muestras para control bacteriológico a una empresa privada. "Mantenemos esta rigurosidad en los controles para comprobar que la planta funciona correctamente" explicó por su parte la presidenta comunal, Jaquelina Crippa.

El agua potabilizada llega por cañerías a veinte canillas públicas distribuidas en distintos sectores del pueblo y a las que accede a diario la población eliseña. Esta infraestructura se dispuso en el anterior período de gestión de la actual presidenta y facilitó a los vecinos el acceso al vital elemento, que hasta entonces concurrían a una sola canilla comunitaria frente a la sede comunal. Pero también se llega con el agua procesada a la escuela primaria, al colegio secundario y al comedor comunitario.

Un proceso

El equipamiento para la planta de ósmosis inversa llegó a Elisa mediante el Servicio Provincial de Agua Rural (Spar). Entre los años 2004 y 2005, el entonces presidente comunal, Guillermo Peretti, gestionó ante el Programa de Provisión de Agua Potable, Ayuda Social y Saneamiento Básico (Propasa), de la Secretaría de Ambiente y Desarrollo Sustentable de la Nación, los recursos necesarios para tender la red que alimente las veinte canillas públicas, sistema que se instaló durante el período de José Luis Abbá, y se completó en los primeros años de la gestión de Jaquelina Crippa al frente de la comuna.

Hoy, la actual administración elaboró un proyecto, presentado ante el Ente Nacional de Obras Hídricas de Saneamiento (Enohsa), para la red domiciliaria completa. "Por los costos que conlleva el mantenimiento, solicitamos siempre a los vecinos que cuiden los grifos públicos y sean racionales con el uso del agua. Es decir, que se destine para consumo humano porque es un agua cara" reflexionó finalmente Crippa.

Advertencia por puente Bailey

En otro orden, la presidenta comunal de Elisa, manifestó a El Litoral su preocupación por la falta de solución definitiva a la transitabilidad vehicular en la Ruta Provincial Nº 4 en el kilómetro 93, donde luego del hundimiento producido hace unos meses, se instaló un puente Bailey.

Jaquelina Crippa recordó que la comuna afrontó momentáneamente los gastos que conllevó la iluminación y señalización del paso, no menores para el gobierno local. Sin embargo, esas medidas no impidieron la ocurrencia de accidentes de tránsito que mantienen en vilo a las autoridades del pueblo. Nada menos que cuatro hechos sin víctimas fatales desde inicios del mes de junio a la fecha, tres en menos de 15 días, los días 9, 18 y 20 de julio.

La mayoría fueron colisiones contra la estructura metálica o la columna de alumbrado, con tiempo bueno y en sentido norte sur, según reveló la presidenta comunal de acuerdo a un informe que le suministró la Subcomisaría 7ª de la localidad. "Estamos muy preocupados por las consecuencias que puede traer la persistencia en el tiempo de este paso transitorio. Esperamos encontrar una respuesta de la Dirección Provincial de Vialidad, donde seremos recibidos mañana por su administrador, el Ing. Jorge Placenzotti", adelantó Crippa.