"Quien pueda desencajarme de esta piedra será rey, es la leyenda que está escrita en la espada". En una analogía similar a la historia del rey Arturo, "Merlín y el Caldero Mágico" narra las peripecias del príncipe Juan, quien debe empuñar la espada trabada en la piedra, en espera de su dueño, para llegar al trono y conquistar el corazón de la princesa. Pero antes Juan debe encontrarse con su amigo, el mago Merlín, y confrontar al malvado Aurelius obsesionado por impedir este objetivo.
Esas son las aventuras que se viven todas las tardes, a las 17.30, en la Sala del Centro Cultural Provincial (Junín 2457), donde el grupo El Cuarto de Máquinas recrea para los más chicos esta nueva adaptación libre que Demián Sánchez hizo de las clásicas aventuras del rey Arturo, escritas por T. H. White. La puesta es recreada por el mismo grupo que en 2001 estrenó "Peter Pan, en el país del Nunca Jamás", obra que repuso en la misma sala el año pasado, con igual suceso de éxito.
Esta vez con música original de Juan Candioti, y escenografía y vestuario de María Verónica Ritvo, el Cuarto de Máquinas propone un musical plagado de aventuras, magia y diversión, con la participación de Gustavo Lauto, Juan Candioti, María Verónica Ritvo y el propio Demián Sánchez, encargados de dar vida a sus personajes.
La puesta, que se mantendrá en cartel hasta el domingo, se propuso "recrear los códigos, los temas del universo infantil sin abusar del registro pedagógico, convirtiéndose en una lente de aumento de las vivencias de los chicos", sostuvieron desde la producción.
Articulada como una comedia musical infantil, "Merlín y el Caldero Mágico" se suma a otras puestas del grupo, como "El Fantasma... Górico" de la que disfrutaron más de 8 mil personas en todo el país, la ya mencionada versión libre de Peter Pan y las "Historias de Caballeros y Dragones", que el grupo estrenó hace tres años.
De este modo, las aventuras del príncipe Juan se suman a la nómina de obras infantiles en que el Cuarto de Máquinas rescata piezas clásicas de la literatura infantil, para disfrute de los chicos y sus padres, con una mixtura de diferentes expresiones artísticas que van desde la música y el canto a la danza y el diseño.
De la redacción de El Litoral