Muchas veces el rasgo más significativo que poseen los platos típicos de una región, está estrechamente ligado con todo el bagaje de sentimientos y tradiciones que se esconde detrás de su elaboración y posterior degustación. El hecho mismo de reencontrarse, compartir, y revivir a la vez las costumbres ancestrales, supone una importante dimensión de la gastronomía de los pueblos, más allá de satisfacer una necesidad básica como es la de alimentarse.
Entre las tradiciones culinarias italianas ocupa un lugar destacado la Bagna Cauda, una salsa caliente muy sabrosa que se prepara con ingredientes como crema de leche, ajo, anchoas, manteca y nueces. Un plato que está muy extendido en la provincia de Santa Fe, sobre todo en aquellas poblaciones que fueron forjadas durante el transcurso del último siglo y medio por inmigrantes provenientes de la región del Piamonte.
Desde principios de la década del noventa, esta comida típica fue elegida por los habitantes de la localidad de Humberto 1º con la finalidad de realizar una fiesta en la que se pudiera entrelazar la tradición italiana con la identidad de este pequeño pueblo del departamento Castellanos. Y, a lo largo de 18 ediciones, este acontecimiento logró ubicarse entre los más apreciados de la agenda de festejos locales y regionales del territorio santafesino, sobre la base de espectáculos de primera calidad y una excelente organización.
En esta fiesta, hace honor además al origen mismo de la Bagna Cauda, que está fuertemente vinculado con el encuentro familiar tras las largas jornadas de trabajo agrícola, ya que los humbertinos y los visitantes de toda la región aprovechan este espacio para reunirse y compartir gratos momentos. Tal vez sea por ese aspecto que la fiesta renueva cada año su sostenido éxito.