Nueve de cada diez empresas no contratará nuevos empleados durante el tercer trimestre del año y 7 de cada 8 cree que la cantidad de horas trabajadas será igual o incluso bajarán con respecto a igual trimestre del año pasado, según informó el Instituto Nacional de Estadística y Censos (Indec).
En tanto, más de la mitad de las firmas no prevé realizar nuevas inversiones en el período.
Este panorama se suma a la desaceleración que mostró el crecimiento de la actividad industrial en junio, que resultó dos tercios inferior a la que se venía registrando en los meses anteriores.
El informe corresponde a la encuesta del sector que está incluido en Estimador Mensual Industrial (EMI) que fue difundido ayer a la tarde por el Indec.
El trabajo precisó que el 81,1 por ciento de las empresas consultadas no contratará empleados entre julio y setiembre, mientras que un 9 por ciento dijo que disminuirá su planta de personal y el 9,9 por ciento aguarda aumentarla.
A su vez, el 76,4 por ciento de las compañías no modificará la cantidad de horas trabajadas, al tiempo que el 11,1 por ciento la disminuirá y el 12,5 por ciento cree que las aumentará.
Este panorama se proyecta mientras el 69,9 por ciento de las empresas considera que la demanda interna se mantendrá estable en el tercer trimestre e incluso un 12,3 por ciento considera que disminuirá. El 17,8 por ciento cree en una mejora.
A su vez, el 62,5 por ciento cree que las exportaciones seguirán de igual forma y un 19,4 por ciento evalúa una caída. El 18,1 por ciento aspira a incrementarlas.
En lo que respecta al stock de productos terminados, el 91,7 por ciento dice que no cambiará, un 5,5 por ciento considera que caerá y apenas un 2,8 por ciento estudia aumentarlos.
En lo que respecta a inversiones, el 54,7 por ciento dijo que no realizará nuevas inversiones entre julio y setiembre.
En tanto, el 24,3 por ciento sólo desarrollará inversiones iniciadas en período anteriores. Un 21,3 por ciento tiene en carpeta comenzar con nuevos proyectos.
Los datos de la actividad industrial difundidos hoy confirmaron la desaceleración que se produjo en junio y que habían sido adelantados la semana pasada.
La actividad manufacturera creció 1,8 por ciento, ritmo dos tercios inferior al de los meses anteriores, cuando las comparaciones interanuales mostraban progreso en torno al 6 por ciento.
El freno se evidenció en todas las ramas, pero con centro en la industria alimenticia que como consecuencia del conflicto entre el campo y el gobierno mostró una baja del orden del 9 por ciento.
En siete de cada diez hogares, la gente se siente más pobre que un año atrás y suponen que para no serlo deberían tener un ingreso de casi $ 3.500 mensuales, sostuvo un Informe del Centro de Economía Regional y Experimental. "En la mayoría de los casos, la percepción subjetiva de pobreza se genera por no poder acceder a bienes y servicios vinculados con la salud, educación, vivienda o esparcimiento", dijo el Informe.
De acuerdo con el relevamiento del primer semestre del año, el monto mensual que los hogares estiman necesarios para cubrir una canasta básica de subsistencia es de $ 2.660. Si se tiene en cuenta que en diciembre de 2007 estimaban que se necesitaban $ 2.150, el aumento semestral de la canasta básica ascendió a 19,1%, mostrando así una percepción implícita de inflación muy alta, lo que en gran medida determinó el aumento de la percepción de pobreza.
"Asimismo, el ingreso necesario de los hogares para no sentirse pobre se ubicó en $ 3.447 mensuales, muy por encima de los ingresos promedio de la población", agregó el Informe.
La encuesta indicó que el Índice de Pobreza Percibida (IPP) se deterioró 11,9 % en el primer semestre y en ella se observó que 71,2 % de los hogares se siente más pobre que un año atrás.
En tanto, 31,2 % de las familias asegura que sus ingresos mensuales no cubren su canasta de subsistencia, otro 39,1 % dice que si bien cubre su consumo básico se percibe igualmente pobre, por su falta de acceso a bienes y servicios que consideran esenciales.
"El IPP, que se construye a partir de encuestas a hogares del GBA, busca captar la percepción subjetiva de pobreza de los hogares. El IPP combina 3 aspectos de la pobreza: el porcentaje de hogares que se perciben pobres, la brecha entre sus ingresos y los que considera necesarios para no ser pobre y la desigualdad", señaló el informe.
Como síntesis del trabajo, el informe concluyó que, en el primer semestre del año, "el Indice se deterioró porque aumentó la cantidad de personas que se percibían pobres y porque se amplió la brecha de pobreza, pero en cambio, la muestra dejó una mejora de 2,2 % en la distribución del ingreso".
Documento.
La UIA enviará en los próximos días un documento a la presidenta, Cristina Fernández, con las preocupaciones del sector sobre el futuro de la economía, y las medidas que se deberían tomar para reencauzar el modelo productivo. Los industriales reclamarán que se considere el tipo de cambio, que se eleven las tasas de interés, que se aplique el control de precios y que se coparticipen las retenciones.