AFP-EFE-Télam
George W. Bush firmó un vasto plan de salvataje inmobiliario, diseñado para ayudar a los propietarios y a instituciones de refinanciación hipotecaria, indicó hoy la Casa Blanca.
""El presidente Bush firmó la ley", indicó un portavoz de la Casa Blanca, Tony Fratto en un comunicado. ""Estamos impacientes por instaurar nuevas autoridades para mejorar la confianza y la estabilidad de los mercados y brindar una mejor supervisión para Fannie Mae y Freddie Mac", agregó el portavoz, indicando que el gobierno federal iba a ""comenzar a ejecutar nuevas políticas para permitir a más familias estadounidenses quedarse con sus casas".
La norma, a la cual legisladores de ambos partidos han descripto como vital para levantar el sector inmobiliario, suministra 300.000 millones de dólares en garantías federales para ayudar a refinanciar hipotecas.
La ley procura contener las ejecuciones hipotecarias y detener la caída libre de los precios de la vivienda mediante la provisión de seguros federales para las hipotecas refinanciadas, con 30 años de plazo de los compradores que actualmente tienen dificultades para hacer los pagos mensuales.
La medida también tiene el propósito de restaurar la confianza en Fannie Mae y Freddie Mac, dos empresas hipotecarias creadas por el gobierno federal durante la Gran Depresión de siete décadas atrás y que ahora son autónomas. Las dos firmas tienen en sus manos casi la mitad del endeudamiento hipotecario nacional de 12 billones de dólares.
La ley aumenta las regulaciones gubernamentales y autoriza al Departamento del Tesoro para que inyecte capital en las dos empresas.
La recesión del sector de la vivienda, que es la peor desde los años 1930, junto con los precios más altos de los combustibles y el deterioro del mercado laboral afectan a los consumidores y contribuyen a la desaceleración del crecimiento económico.
Esta semana, la Oficina de Administración y Presupuesto, de la Casa Blanca, redujo su predicción de crecimiento económico de este año del 2,7 por ciento que había calculado en febrero, a un 1,6 por ciento.
La agencia indicó que espera que la economía crezca un 2 por ciento el año próximo, comparado con su predicción anterior de un crecimiento del 3 por ciento.
La ley de vivienda recibió un espaldarazo después de que el secretario del Tesoro, Henry Paulson, solicitó y recibió una autorización temporal hasta el 31 de diciembre de 2009 para que el gobierno preste dinero y compre acciones de Fannie Mae y Freddie Mac.
Paulson persuadió a Bush para que abandonara su amenaza de veto de la ley por una estipulación que asigna 3.900 millones de dólares en donaciones a los estados para que compren y reparen las propiedades ejecutadas.
El presidente Bush dijo que consideraba eso como un salvamento a los prestamistas y los demócratas, que tienen mayoría en ambas cámaras del Congreso, argumentaron que esa ayuda estabilizará los vecindarios más afectados por las deudas.
En tanto, la Reserva Federal anunció hoy que ampliará su ayuda a los mercados financieros, mientras que la Administración Bush indicó que emitirá bonos por 27.000 millones de dólares para enfrentar el creciente déficit fiscal.
En su comunicado el Banco Central, que desde diciembre ha inyectado casi 600.000 millones de dólares para sustentar a los mercados, indicó que la ayuda adicional es necesaria "a la luz de las circunstancias que continúan siendo frágiles" en el sector financiero.
Entre las medidas que anunció la Reserva Federal, que había extendido a los bancos financieros los préstamos de 28 días que habitualmente da a los bancos comerciales, ofrecerá ahora préstamos con plazos de hasta 84 días.
Asimismo, extendió hasta fin de enero próximo los préstamos que da a los corredores de bolsa que son los operadores primarios de títulos del Tesoro. Este programa tenía vencimiento a mediados de septiembre.
La Reserva subastará entre los operadores opciones para que puedan tomar prestados los títulos del Tesoro. Estas opciones tienen el propósito de ayudar a que las firmas sobrevivan a los períodos de mayor tensión en los mercados como los finales de trimestre.
La Reserva Federal indicó que el Banco Central Europeo y el Banco Nacional de Suiza agregarán períodos más largos para la maduración de títulos.
El gobierno de Ecuador notificó oficialmente al de Estados Unidos su decisión de dar por concluido el acuerdo que permite a militares de ese país el uso de la base de Manta, desde donde cumplen tareas aéreas contra el narcotráfico.
La Cancillería de Quito señaló que el gobierno "notificó de forma oficial a la embajada estadounidense su decisión de dar por concluido" el acuerdo de cooperación para el uso de la base portuaria de Manta, informaron los medios locales.
El ministerio informó que tras "conversaciones mantenidas con funcionarios estadounidenses, se acordó que las operaciones que se realizan terminan en el mes de agosto de 2009", es decir en los plazos acordados en el convenio del 12 de noviembre de 1999.
El acuerdo había sido alcanzado durante el gobierno del ex presidente democristiano Jamil Mahuad, cuyo mandato concluyó anticipadamente en enero de 2000.
Unos 300 soldados y contratistas estadounidenses están destinados en la base sobre la costa del Pacífico, desde donde patrullan aviones AWACS provistos de radares.
También se dispondrá que "culmine el proceso de retiro del personal extranjero de la base de Manta en noviembre" de 2009, tras lo cual las instalaciones del denominado "puesto de avanzada" de Estados Unidos serán "transferidas a la autoridad correspondiente", de la Fuerza Aérea de Ecuador.
El presidente Rafael Correa anunció en su campaña presidencial que no renovaría el convenio con Estados Unidos para el uso de la base de Manta.
A instancias de Correa, el bloque oficialista de legisladores constituyentes impulsó que la nueva Carta Magna prohíba expresamente la radicación de cualquier base militar extranjera en el territorio ecuatoriano.