Internacionales: INTE-02 Un sismo de 5,4 grados sacudió a Los Angeles

Un terremoto de 5,4 grados en la escala de Richter sacudió ayer el sur de California y se dejó sentir con intensidad en la ciudad de Los Angeles, sin que se registraran víctimas o daños materiales de consideración.

El sismo tuvo lugar a las 11.42 hora local con su epicentro a 12,3 kilómetros de profundidad en el condado de Los Ángeles, cerca de la localidad de Chino Hills, informó la organización US Geological Survey (USGS).

A pesar de su intensidad moderada, según el USGS, el movimiento telúrico agitó con fuerza los edificios de una de las zonas más pobladas de EE.UU., donde residen cerca de 10 millones de personas, y creó situaciones de nerviosismo entre los residentes.

La proximidad del epicentro a la superficie hizo que la vibración fuera muy apreciable y diera la sensación de que la magnitud de la sacudida había sido mayor a la registrada.

Las localidades que más notaron el temblor fueron Chino Hills, Diamond Bar, Yorba Linda y Pomona, aunque fue percibido con claridad en la ciudad de Los Angeles, así como en puntos más remotos como San Diego o Las Vegas, en el vecino Estado de Nevada.

"Hemos sido afortunados", manifestó el gobernador de California, Arnold Schwarzenegger, en una rueda de prensa en la que afirmó que no se produjeron heridos ni daños de consideración por el sismo, aunque personal del Estado aún está revisando las infraestructuras para valorar sus efectos.

El terremoto fue seguido por más de una treintena de réplicas de baja intensidad, la más importante tuvo su origen cerca de Diamond Bar nueve minutos después del primer sismo y tuvo una magnitud de 3,8 grados.

Según las estimaciones del USGS, la probabilidad de que se produzca un nuevo temblor con una fuerza similar al producido en Chino Hills es del 30% durante la próxima semana.

El alcalde de Los Angeles, Antonio Villaraigosa, de vacaciones en Londres, aseguró que todas las agencias locales continúan en alerta por un movimiento telúrico que, en palabras del edil, "podría haber sido peor".

California se encuentra situada en una zona de alta actividad sísmica, recorrida entre otras por la famosa falla de San Andrés, responsable del gran terremoto que destrozó San Francisco en 1906, y los científicos prevén un fuerte movimiento telúrico en los próximos años.

En un estudio científico publicado en mayo pasado, en el que trabajaron 300 investigadores, se aseguraba que el sur de California tiene un 99% de posibilidades de sufrir en cualquier momento un terremoto devastador, el llamado "big one" (que podría rondar una magnitud de ocho en la escala de Richter).

Ese temblor tendría consecuencias similares o superiores a las del terremoto que sacudió en 1994 a la localidad de Northridge, en la zona de Los Angeles, y que causó unos 60 muertos.