Sucesos: SUCE-02 Turismo de aventura en la zona bancaria

José Luis Pagés

Los dos jóvenes que el último sábado llegaron a nuestra ciudad procedentes de Rosario para incursionar alegremente en el corazón de la city bancaria mantendrían un cerrado hermetismo que impediría ir más allá de lo ya conocido, es decir, de lo publicado por este diario el mismo día en que ambos fueron capturados en la playa de estacionamiento de calle 25 de Mayo al 2400.

Los sureños afincados en las ciudades de Granadero Baigorria y Capitán Bermúdez habrían intentado escapar por donde ingresaron al interior de la agencia de cambios Tourfe -peatonal San Martín y Tucumán-, cuando a las 4.20 advirtieron que una patrulla policial había detectado su presencia en el interior del establecimiento.

Los dos hombres que no tenían en su poder armas o herramientas propias del oficio se habrían descolgado de los techos de la galería donde funciona la agencia pero entonces fueron sorprendidos por los uniformados que los esposaron y trasladaron detenidos hasta la Seccional 1ra., dependencia de la URI, próxima a la playa en cuestión.

Se presume que los capturados cuando andaban en plan de turismo recorriendo los techos que lindan con distintos establecimientos bancarios habrían trepado a un pequeño baño que da a los fondos de la agencia y desde allí, con ayuda de un tablón, habrían pasado a un techo de zinc y a un sistema de ventilación que desmontaron para filtrarse a través de una ventana.

El camino inverso, habrían seguido cuando precipitadamente entendieron que debían abandonar el lugar cuanto antes. Se presume que éstos -entre los pocos individuos que fueron sorprendidos en nuestra ciudad en una acción propia de boqueteros- podrían ser la avanzada de un grupo mayor, el cual se dispersó apenas llegó la policía.

No obstante, cuando ni siquiera ha trascendido a la prensa quiénes son los dos hombres detenidos no podemos imaginar siquiera que en el futuro lleguemos a saber que más había detrás de la maniobra cuya investigación está en manos de la Justicia santafesina.

Juan Paiva, el principal imputado -detenido y reconocido mediante registro de video en un hecho de características similares que nunca trascendió públicamente-, recuperó la libertad por falta de mérito. De Paiva se dice que fue reconocido por un tatuaje que captó la cámara que tenía a sus espaldas mientras abría una caja fuerte en un establecimiento de avenida Freyre.