EFE
El presidente de la Asamblea General de las Naciones Unidas, Srgjan Kerim, afirmó que "para enfrentar las emergencias de hoy y resolver los desafíos de mañana hay que reformar la actual arquitectura internacional y adaptarla a las necesidades del siglo XXI". .
El funcionario dictó una conferencia magistral en Santiago de Chile sobre "El rol de Naciones Unidas en un mundo globalizado", en la sede regional de la Comisión Económica para América Latina y el Caribe (Cepal).
Kerim señaló que ante los principales desafíos que enfrenta el mundo, entre ellos el desarrollo económico y la reducción de la pobreza, el alza en los precios de la energía y los alimentos y el consecuente aumento del hambre y malestar social, es necesaria una radical reforma institucional.
Abogó, en este contexto, por la creación "de una nueva cultura de las relaciones internacionales basada en el empoderamiento de los individuos, especialmente de los más pobres".
Sostuvo que al interior de la Asamblea General existe un gran interés por discutir el rol de la ONU en los países de ingreso medio, "ya que ellos son fundamentales en el combate a la pobreza".
Opinó además que la ONU "posee un poder único de convocatoria que permite a una multitud de interesados formar parte del proceso de adopción de normas y de una sociedad que desarrolle soluciones a los problemas internacionales".
Kerim citó entre las prioridades de la actual Asamblea el responder al cambio climático, alcanzar los Objetivos de Desarrollo del Milenio, avanzar en la financiación del desarrollo y promover la implementación de una estrategia global antiterrorista.
Kerim, llegó el martes pasado a Santiago en el marco de su gira por América Latina, con el objetivo de replantear regionalmente el debate sobre los principales temas del 62º período de sesiones de la ONU.
En la reunión que mantuvo con la presidenta chilena Michelle Bachelet, ambos coincidieron en la necesidad de una reforma del sistema de la ONU, que incluya el Consejo de Seguridad y otras organizaciones.