Deportes: DEPO-22
El Litoral junto a nuestros atletas olímpicos.
Carlos Delfino sueña en dorado
Uno de los deportistas consagrados que tendrá nuestra delegación nacional en Beijing 2008, con la medalla como único objetivo.
Diego Degano (Especial para El Litoral)
Al igual que el fútbol, el seleccionado masculino de básquet ha logrado paralizar al país gracias a los logros obtenidos en los últimos eventos internacionales, especialmente después del oro obtenido en Atenas 2004. Uno de los protagonistas de esta revolución es el santafesino Carlos Delfino, quién integrará el combinado cuyo mayor desafío es ratificar el reinado olímpico.
Instalado en la localidad china de Nanking, donde Argentina disputó el Diamond Ball -último torneo amistoso previo a los Juegos-, el "Cabeza" comparte algunas opiniones con El Litoral.
-¿Cumbia o cuarteto en la pieza? -Con Fabricio (Oberto, cordobés), con quien compartimos la habitación en esta oportunidad, ya nos pusimos de acuerdo, mitad del tiempo cada uno.
-¿Cuál es el espíritu del grupo? -Estamos muy motivados, por primera vez en la historia desembarcamos a un juego olímpico como campeones defensores. A excepción de los Estados Unidos, que se cansó de ganar oros en este torneo, muy pocos seleccionados se han dado ese lujo en la historia.
-Buena convivencia, ¿no? -Sí, es bárbara, somos un grupo que la pasamos muy bien juntos, nos conocemos mucho desde hace años y somos realmente amigos. Por lo tanto es muy fácil la convivencia.
-¿Cómo es este proceso previo? -La verdad que la rutina del equipo aburriría a cualquiera. Estamos sumamente focalizados en la competencia y en ponernos a punto para los juegos. Descansamos lo más que podemos para recuperarnos de los viajes, las diferencias horarias y los entrenamientos. Venimos cansados y sabemos que debemos aprovechar estos últimos días. Y una vez comenzado el torneo, la adrenalina y el cansancio hace que todo se relaciones con el juego: las comidas, las horas de descanso, los momentos de distracción.
-¿Con qué problemas se encontraron en este período en China?-La comida es todo un tema. En Nanking es muy complicada. Nuestro médico no logró que nos cocinen como él quiere. Y la verdad que en esta etapa de preparación, cuando llegás cansado y querés disfrutar de un buen plato de comida, el no comer como queremos molesta bastante. Pero es casi misión imposible hacer que los chinos te entiendan. Hacen lo que quieren. Una vez que lleguemos a Beijing y nos alojemos en la Villa será todo diferente. Ahí hay cocina internacional durante las 24 horas, cada médico puede pedir libremente el menú y la gente del COI sabe que la organización debe cuidar mucho este aspecto. Es clave la alimentación para un deportista y en la villa creo que no habrá problemas. De lo contrario será un escándalo con todas las delegaciones.
La comparación inevitable
Muchos analistas específicos de básquet se han encargado de contabilizar las diferencias a favor y en contra que tiene el equipo en todas sus líneas respecto de Atenas 2004. Es que la expectativa por el rendimiento de esta selección es importante; descansa en los 12 jugadores el peso de traer una medalla para nuestro país.
-Esta selección no contará con algunos referentes del plantel de aquellos juegos. ¿Cómo creés que influirá en la cancha? -El recambio es algo natural. Si fuera por mí hubiese mantenido el grupo dorado para siempre, éramos un grupo donde cada uno sabía qué lugar ocupaba. Seguramente hay algunas ausencias que se sufren más que otras, pero en este caso el equipo ha trabajado duro para defender el prestigio que nos ganamos.
-¿Cuáles son las diferencias que tiene este seleccionado respecto al que logró el oro en Atenas hace cuatro años? -Como equipo, hay una cierta presión por defender ese logro. En ese campeonato nos aprovechamos del factor sorpresa, sin dudas. Ahora es distinto, ya todos nos quieren bajar.
-¿Son los máximos candidatos en Beijing? -Francamente, no. Creo que tanto los Estados Unidos con su equipo de superestrellas, como España en su condición de último campeón del mundo, llegan como favoritos al torneo. Nosotros estamos un escalón más abajo, aunque tal vez contamos con la ventaja de habernos ganado el respeto de todos en nuestra condición de ser los campeones defensores, y para mí que nos tengan esa consideración es un plus.
-Dame los cuatro semifinalistas. -Nadie tiene asegurado estar entre los cuatro. Hay ocho equipos de primerísimo nivel. El objetivo es conseguir una medalla, pero no conseguirla no significa sí o sí un fracaso. Hay que ver los oponentes y darse cuentas que los resultados serán muy finitos.Respecto de los semifinalistas yo solo me animo a poner a Argentina, de los otros 3 puestos que se hagan cargo y se preocupen cada uno de los rivales. Nosotros sólo pensamos en nosotros. íííEsto es a cara de perro!!!
Ficha Personal
Carlos Delfino Carlos Delfino
25.
Escolta.
Campeón Olímpico Atenas 2004.
1 (Atenas 2004).
Doce (12) serán los seleccionados que estarán compitiendo por el oro en Beijing. Argentina integra la zona A con Lituania, Rusia, Australia, Irán y Croacia, a quienes deberá enfrentar en la fase clasificatoria. Luego se disputarán en el sistema de simple eliminación, los cuartos, las semis y la final. El torneo se desarrollará entre el 10 y 24 de agosto.
No es el mismo de Atenas, eso se nota. Se lo ve más aplomado, seguro de haberse convertido en uno de los referentes de este plantel. Varios han sido los motivos que lo han llevado a esta situación, entre los más importantes el indudable crecimiento que experimentó en estas cuatro temporadas donde cumplió el sueño de cualquier jugador de básquet, insertarse en la liga más competitiva del mundo como lo es la NBA, que le permitió evolucionar en todos los índices requeridos en su puesto.
Pero el más destacado, sin dudas, es haber sido junto a Luis Scola uno de los que "puso la cara" el año pasado cuando todas las figuras renunciaron a jugar el "Torneo de las Américas", y participó consiguiendo la clasificación a los Juegos -cuando nadie daba una moneda por el equipo- y evitado de esta forma que se transite por el tortuoso camino que significa el repechaje. En ese momento, sacó chapa de "intocable".
Cuando uno habla de merecimientos, y en el deporte este tema es moneda corriente, si hay alguien que merece colgarse una medalla al final de los Juegos, cualquiera sea su color, ése es Carlitos, porque hoy donde se debate la respuesta que deben tener los jugadores profesionales cuando son convocados por sus selecciones, él siempre tuvo en claro que su país está por sobre el resto. Ojalá que su cumpleaños número 26 a fin de mes lo encuentre besando la medalla, el mejor regalo que le puede dar el deporte.