La 122´ Exposición Rural de Palermo tuvo luces y sombras para la raza Braford. Por un lado las cabañas santafesinas tuvieron excelentes desempeños en la jura, y mantienen el liderazgo de al menos los últimos 6 años. Sin embargo, a la hora del remate se hizo sentir la profunda incertidumbre que pesa sobre la actividad, producto de la conflictiva relación que el gobierno nacional mantiene con el sector.
Cabaña Marcaojo, de Estancia La Pelada, retornó a lo más alto del podio con un toro de la categoría Senior Menor que se consagró como el Gran Campeón de la raza. De esta manera, los braford santafesinos continúan una racha de 8 ediciones consecutivas en el primer puesto de Palermo (ver cuadro).
Pero también tuvieron una destacada participación otros establecimientos como "El Amargo", de Villa Minetti , que se quedó con mejor ternera, mejor vaquillona y mejor conjunto de hembras. También la familia González Kees, dueña de la Cabaña "Los Retoños", de Villa Saralegui, consiguió el primer premio para la categoría Senior Menor con "Wisky", un toro nacido en enero de 2006, así como el 4´ puesto en la categoría ternera mayor.
La contracara llegó al día siguiente de las juras, cuando se llevaron a cabo las subastas con el martillo de Iván L. O'Farrell. De los 10 toros anotados para la venta finalmente salieron 9 y sólo se vendieron 3, con un máximo de $40.000. Las hembras, en cambio, captaron mayor interés entre los compradores y se vendieron las 3 que salieron al ruedo, incluso con interesantes pujas Äalgo que no ocurrió con los machosÄ que arrojaron un máximo de $24.000 por una vaquillona preñada de Rancho Grande de Peyrano.
"Estamos muy contentos porque no sabíamos si la exposición se hacía o no y estuvimos metiéndole fichas para presentar todos los animales y después de dos años que no conseguíamos un Gran Campeón alcanzamos el premio". Al otro día de la jura el médico veterinario Emilio Giménez, encargado de la Cabaña "Marcaojo", todavía mantenía la euforia y la satisfacción de semejante logro.
A su entender, el ejemplar premiado tiene destacadas características carniceras, de gran profundidad y sin embargo no muy largo. "Tiene unas líneas perfectas, porque tiene buenas patas, buena cabeza, buena línea de lomo, para utilización tanto para novillos como para padre de planteles; y eso el jurado evidentemente lo vió". Además, contaron a favor indicadores como el área de ojo de bife (110) y la circunferencia escrotal (42), sin tener demasiado engrasamiento.
Como ocurrió con otras cabañas, Marcaojo debió suspender sus primeros remates del año a raíz del conflicto entre campo y gobierno. Como es lógico, los efectos de esta coyuntura todavía no se disipan y probablemente tengan consecuencias a futuro. "Nuestro primer remate lo pasamos al mes de septiembre y se corrió todo en el tiempo; evidentemente va a haber una superposición de remates que yo creo que en algo nos va a afectar; gracias a Dios nuestros animales están muy lindos y son reconocidos, esperemos que eso nos ayude", detalló Giménez, quien se lamentó de que también las ventas directas a productores, ya sea de semen, embriones o reproductores, están totalmente paralizadas.
El ingeniero agrónomo Pablo Godoy, encargado de la Cabaña "El Amargo", que produce unos 50 toros anuales y recién el año próximo podría tener remate propio, se mostró conforme con la performance de sus animales pero igualmente preocupado por el momento que vive el sector. "Somos una empresa netamente agropecuaria y subsidiábamos la ganadería y la cabaña con la soja y ahora nos encontramos con un montón de limitaciones", advirtió, y anticipó que mientras buscan mercados en el exterior para su genética (por ahora son sólo contactos en Uruguay, Paraguay y Brasil) mientras "acá estamos haciendo la plancha despacito". En tal sentido, agregó que los clientes de la cabaña son mayormente criadores que al no tener buen precio para su producción tampoco invierten en mejoras, razón por la cual ve "oscuro" al mercado interno. "Lo que es las ventas zonales en lo que va del año hasta ahora son cero", se lamentó.
Una vez conocido el criterio de los jurados, todas la expectativas estuvieron centradas en develar qué ocurriría con los compradores durante el remate, que se realizó el miércoles 30 por la tarde. Finalmente, la performance no estuvo alejada de lo que ven los cabañeros en sus establecimientos.
La primera señal la dio la Cabaña "Marcaojo" que a último momento retiró al gran campeón de la grilla de animales para subastar. "Pasó que en las charlas previas con los posibles compradores vimos que no había buenas perspectivas y decidimos preservar el animal para la cabaña antes que venderlo a un valor inferior", confesó Emilio Giménez luego de las ventas.
Para dimensionar el resultado final cabe señalar que el precio máximo para los machos, $40.000 por un toro Senior Mayor nacido en abril de 2005, resultó muy inferior a los $67.000 que se pagó en 2007 por el 50% del Gran Campeón de ese año. Además, sobre 9 toros sólo se vendieron tres, prácticamente sin puja de precios, de los cuales los restantes lograron $30.000 para un Senior de "Marcaojo" y $15.000 por un animal de 2 años de Cabaña "La República". La mayor demanda de hembras que se observa en el mercado se evidenció cuando se subastaron los 3 ejemplares que se pusieron a la venta. En todos los casos las ofertas se iniciaron alrededor de los $5.000 y con disputas más o menos intensas entre los compradores finalizaron a $13.600 (Ternera Mayor de "El Arroyo"), $16.500 (Vaquillona Mayor de "El Chañar") y $24.000 (Vaquillona de "Rancho Grande").
Tras la victoria en 2000 de "Benjamín", un toro de la Cabaña "La República" de Luján, provincia de Buenos Aires, los últimos 8 grandes campeones Braford de Palermo fueron santafesinos.
En 2001 y 2002 el ganador fue "Aimar", un ejemplar de Cabaña "Marcaojo", de Estancia La Pelada. El mismo establecimiento, con el toro "Amadeo" triunfó en las ediciones 2003, 2004 y 2005, lo que significó un hecho inédito en la historia de la Sociedad Rural, ya que ningún animal Äde entre todas la razasÄ nunca había logrado quedarse con la cucarda más valiosa durante tres certámenes consecutivos.
En 2006 y 2007 otra cabaña de la provincia, "El Amargo", de Villa Minetti, fue la máxima galardonada, primero con "Remigio" y al año siguiente con "Boyero".
Juan Manuel Fernández[email protected] ESPECIAL