Región: REG-08
Ganados y carnes
¿Y si la política fuera no intervenir?
Si el mercado ganadero se mueve en condiciones muy parecidas a las de la competencia perfecta, podría concluirse que el mejor plan ganadero que puede aplicarse sobre la cadena de la carne es dejarla trabajar en libertad y sin intervenciones groseras.

Entre 2001 y 2006, hasta el momento en que el Gobierno decidió "mejorar" el funcionamiento del mercado ganadero, volviéndolo más "transparente", creció la agricultura a razón de un millón de hectáreas anuales y creció el stock ganadero, con un millón de cabezas anuales.

Si convenimos que el mercado ganadero se mueve en condiciones muy parecidas a la competencia perfecta, donde ni del lado de la demanda ni del lado de la oferta existe operador o grupo de operadores que pueda influir decisivamente sobre volúmenes y precios, podría concluirse que el mejor plan ganadero que puede hoy aplicar sobre la cadena de la carne es dejarla trabajar en libertad.

La experiencia 2002-2006 es concluyente: puede crecer la agricultura y puede crecer al mismo tiempo la ganadería. El hecho que el precio de la carne al mostrador haya subido 80 por ciento desde que el Gobierno puso sus mejores "cuadros" a controlar el valor minorista indicaría que nadie, ni siquiera el Estado, tiene el poder suficiente para interferir en un mercado tan grande y atomizado como este.

Molesta, hace daño, amenaza, suspende, limita, destruye riqueza, pero no logra impedir que miles de ofertantes y miles de demandantes se pongan de acuerdo a un determinado precio, que está muy por encima del que desearía el Gobierno K.

Puede decirse, en descargo del Gobierno, que si éste no hubiera perpetrado la gran cantidad de medidas tendientes a hacer caer el precio de la carne, este podría haber subido más que el 80 por ciento que se ha incrementado en los últimos dos años y medio.

¿Cuánto más?

Si suponemos que el techo de precios de la carne en el mercado interno argentino podría ser similar al que tiene el mercado uruguayo, donde el número de cortes "subsidiados" es muy reducido y se siente plenamente la influencia internacional, el valor de la carne al mostrador podría llegar hasta los 20/21 pesos por kilo, frente a los 16 pesos actuales.

Existen muchas fantasías acerca de cuál sería el valor final de la carne si se liberaran efectivamente las ventas al exterior, pero pensamos que el mismo podría estar sólo 20 ó 25 por ciento por encima de los niveles actuales, lejos de los 60 pesos o de los 80 pesos por kilo de lomo (tal como lo dijo el propio Alfredo De Angeli).

Precios

Vino a la Exposición Rural de Palermo (organizada por la Sociedad Rural Argentina ) un ganadero uruguayo, que acaba de vender novillos a 3,40 dólares por kilo en gancho. Otro productor ganadero, en este caso del sur de Brasil, ha vendido también a ese valor. Un argentino cuenta que está colocando sus novillos a 2,20 pesos por kilo y recuerda que hasta hace poco, las diferencias de precios con nuestros vecinos eran mucho menores.

Ignacio Iriarte