Area Metropolitana: AREA-04
Entrevista a Mónica Bouyssede de Marcenac
"La seguridad es una construcción colectiva"
La mamá de Alfredo Marcenac, el joven asesinado por el tirador de Belgrano, reflexionó sobre la problemática de las armas en manos de civiles. Una lucha que emprendió "con furia" y que lleva adelante a través de un trabajo constante en la Red Argentina para el Desarme.

"Mi lucha no tiene que ver con el dolor, tiene que ver con la furia. A nuestros hijos siempre les hemos dicho que hay formas de hacer cosas sin ocasionar daño a otros. La furia puede tener dos caminos: la destrucción de todo lo que tenés al lado tuyo o la expresión y la búsqueda de salidas diferentes". En esa búsqueda está inserta Mónica Bouyssede de Marcenac, la mamá del joven que fue asesinado por Martín Ríos en el caso que se conoció como "El tirador de Belgrano", desde que creó la Red Argentina para el Desarme.

Invitada por la Municipalidad, esta semana estuvo en Santa Fe y participó del lanzamiento de la campaña de difusión que tiene por objetivo reforzar el Plan Nacional de Entrega Voluntaria de Armas. Antes de exponer en el primer foro de discusión "Las mujeres nos desarmamos: un desafío a asumir", Marcenac reflexionó con El Litoral sobre la problemática de la inseguridad en el país ante una sociedad que decide armarse para combatirla.

Una primera gran diferencia que marcó fue entre "delito" y "conflicto": "Uno por lo general simplifica las cosas y habla de las armas vinculadas al delito. Las estadísticas están marcando que el 50 % de las muertes por arma de fuego no se producen en situaciones de delito, sino de conflicto, que no es lo mismo. El tema acá es cómo se resuelven los conflictos y analizar por qué a veces la única forma que se encuentra para resolverlos es con un revólver".

Y en este punto es donde Marcenac centra el debate. "El arma aparece como un elemento de poder en relación a otros: una sociedad que decide armarse es una sociedad que utiliza estos mecanismos de poder para resolver los problemas que se pueden solucionar de otro modo. Por eso no se trata sólo de quitar las armas y de que la gente las entregue voluntariamente, ese es el gesto final. Es necesario pensar qué líneas de acción se pueden iniciar desde el lugar que cada uno ocupa".

Desde su rol de Estado, el municipio decidió sumarse a esta campaña para amplificar el mensaje sobre la necesidad de "retirar la mayor cantidad de armas posibles" de la ciudad, consciente de que "esto no va a impactar directamente sobre los niveles de delito pero sí va a mitigar los daños que producen estos delitos: cuando no hay un arma de fuego una situación delictiva tiene menos posibilidades de transformarse en un hecho de sangre que tenga consecuencias más graves", señaló el secretario de Gobierno, José Corral, quien acompañó a Mónica en la entrevista.

Demandas al Estado

Para la integrante de la Red de Desarme el Estado tiene un gran trabajo por hacer. "El plan de entrega voluntaria solamente contempla un aspecto que tiene que ver con la prevención, es una medida importante pero no es lo único que hay que hacer".

Ä¿Cuáles serían las principales acciones a impulsar? ÄHay que fortalecer un montón de otras cuestiones. Por ejemplo lo que significa la persecución de las armas ilegales, que deben encargarse el Estado nacional y provincial, con las fuerzas de seguridad. Hay que coordinar acciones para que esto sea más eficiente, la portación de un arma ilegal es un delito grave y debe ser condenado así, y esto muchas veces no sucede.Además, debe pensarse en una nueva legislación en la temática de armas que aborde no solamente la persecución de las ilegales sino también, por ejemplo, garantizar que el Renar tenga un presupuesto que surja por ley, no como se hace actualmente que se financia a partir de la venta de los certificados de legítimos usuarios. Esto es una aberración porque funciona como un registro del automotor, cuando en realidad la problemática de las armas tiene una seriedad y una complejidad mucho mayor que no puede manejarse de ese modo. Por eso estamos peleando fuertemente para que esa realidad administrativa se transforme y que el Estado asuma esa responsabilidad desde el punto de vista legislativo, para lo cual se requiere una ley que exceda las decisiones de los funcionarios de turno. Se supone que tiene que haber una ley que garantice el funcionamiento del Renar para que no sea sólo un organismo registral sino que cumpla con un sistema de control muy fuerte y que esté garantizado por los recursos presupuestarios necesarios.Marcenac reclamó también que la provincia de Santa Fe adhiera a la Ley Nacional 25.938 aprobada por el Congreso el 22 de setiembre de 2004, sobre el registro nacional de armas de fuego, que posibilita que el Renar sea el único custodio de las armas decomisadas, evitando así que ingresen nuevamente en el circuito ilegal. Justamente el jueves pasado, la Cámara de Diputados de la provincia dio media sanción a esta Ley al resolver favorablemente la adhesión de la provincia. Ä¿Cómo evalúa el accionar de la Justicia en casos como el de la muerte de su hijo? ÄNosotros siempre hemos dicho que no estamos de acuerdo con una postura de mano dura de la Justicia, menos en relación a la persecución de menores. Pero por otro lado vemos que estamos en el otro extremo, en una situación de garantismo absoluto que tampoco sirve para resolver los problemas. Porque si uno hace el análisis de las personas que empiezan cometiendo delitos menores pero que terminan siendo muy graves -como en el caso de Alfredo, que le ocasionaron la muerte- uno ve que hay intervenciones de la Justicia pero sólo para garantizar que puedan salir porque son menores, pero no hay intervenciones de ningún otro ámbito para que la situación no vuelva a pasar o no se complejice. Entonces estamos ante una situación absolutamente ficticia, no nos quitamos la careta en esto. Es decir, por un lado les damos la posibilidad de salir de nuevo a la calle y por otro lado no estamos haciendo nada para poder resolver y trabajar con estos menores que están en una situación de riesgo. Esto hay que desnudarlo, hay que decirlo y hay que hacerse cargo comunitariamente.

"Un arma no garantiza seguridad"

Ä¿Cuál es su postura respecto a la gente que decide comprar un arma para defenderse y sentirse seguro?

ÄCreo que proveerse de seguridad de manera personal es una ingenuidad, es pan para hoy y hambre para mañana. La seguridad nunca se garantiza en términos individuales, tiene que ver con la calidad de vida que tienen los ciudadanos en una comunidad y eso tiene que ser trabajado comunitariamente. No existe seguridad individual, es una cuestión política que no puede ser prevista ni provista en términos individuales.

Lo que tenemos que tratar de lograr es que el Estado se responsabilice con todas las herramientas que tiene para tratar de garantizarla. Pensar que vas a lograr la seguridad de forma individual es absurdo. Yo me pregunto, si seguimos armándonos para defendernos, del lado de quienes cometen delitos también van a seguir en esta misma carrera y dentro de algún tiempo va a haber mayor complejidad en el tipo de arma y vamos a seguir armados. Hemos visto que tener un arma no garantiza nada porque la persona que va a cometer un delito tiene a favor de él la sorpresa porque uno nunca lo espera. Por otro lado, implica la posibilidad de accidentes.

Y si no, analicen esta contradicción: la muerte de nuestro hijo se produce en un ámbito público, en una hora del día en que supuestamente uno piensa que no existen este tipo de agresiones, en un barrio donde supuestamente hay más seguridad que en otros. Nosotros como padres nos ocupamos siempre de que nuestros hijos no fueran violentos y no manipularan armas. Y lo mataron. Por lo tanto, la seguridad es siempre una construcción colectiva, nunca individual.

Características del plan

En Santa Fe la sede del Registro Nacional de Armas -Renar- se encuentra en Francia al 3500. Los principales objetivos del Plana Nacional de Entrega Voluntaria de Armas son la disminución del uso y proliferación de armas de fuego y municiones; la reducción de accidentes y hechos de violencia ocasionados por el acceso y su uso; la sensibilización acerca de los riesgos de la tenencia y uso; la promoción de una cultura de no violencia y resolución pacífica de conflictos que desaliente la tenencia y uso.

Las características centrales del plan son: voluntario, sujeto a conciencia y decisión personal de cada ciudadano; anónimo, el anonimato es la garantía de maximización del plan. Cuantas más armas se retiran y destruyen, más se disminuyen los riesgos asociados al uso de armas de fuego. En ningún caso el eventual esclarecimiento de un hecho delictivo puede considerarse un valor superior a la protección de la vida. Con el objetivo de recolectar la mayor cantidad de armas posible, no se sanciona a las personas en posesión de un arma de fuego en condiciones irregulares de registro. Quien quiera identificarse, puede hacerlo. Amnistía declarada: únicamente para las personas que tuvieran armas irregulares y las quisieran entregar en el marco del plan (armas sin registrar, permisos de tenencia o portación vencidos, armas heredadas, etc.). Condonación de deudas: Es un incentivo para que aquellos usuarios que estuvieran en situación irregular sean beneficiados con la posibilidad de cancelar sus deudas con el Registro Nacional de Armas. Transparencia sobre las armas entregadas, inutilizadas y destruidas.

El pago del incentivo se efectúa a través de la entrega de cheques del Banco de la Nación Argentina al portador, sin indicación del beneficiario y con leyenda preimpresa "Ley 26.216". El pago en ventanilla puede ser efectuado en cualquiera de las sucursales del Banco Nación y no se requiere identificación de la persona que se presente para el cobro.

Lía Masjoan