¿Quién lo iba a decir? Durante mucho tiempo los anteojos de lectura eran verdaderos armatostes que afeaban más de un rostro, incluso las pobres víctimas eran agredidas con el mote de "anteojudas"o "cuatro ojos". Pero, por suerte, "las cosas cambiaron, y tanto los armazones para receta como las lentes fueron adaptándose a las demandas de nuestro tiempo con diseños y materiales más livianos. La necesidad de usar un anteojo para ver de lejos o para lectura no tiene porqué ser una condena, sí una solución a un problema visual", señala Julio Vainer, director general de Optisol S.R.L.
Además de protectores contra el sol o instrumentos para corregir la visión, han pasado a ser un accesorio más, como un maxibolso o un costoso par de botas que definen el look. "Es "el accesorio', ya que al encontrarnos con una persona lo primero que hacemos es observarla a la cara y saludarla. Es el elemento que primero se distingue y siempre que esté acorde al rostro y las necesidades del que lo usa, permite, no sólo ver mejor, sino resaltar su buen gusto y personalidad".
Ingeniosas formas, colores y tecnologías permiten que los anteojos sean hoy más confortables, y que al jugar combinando los mismos con los tonos de la ropa, los zapatos y otros accesorios, resulten sumamente protagónicos en la personalidad de los usuarios.
Y hay más: desde los departamentos de imagen de las empresas de lentes, se trabaja con una idea internacional. La intención es que los anteojos se vean, se luzcan y se muestren las 24 horas del día. Los expertos aclaran que, antes, la primera demanda de los usuarios era encontrar gafas que se vieran lo menos posible en sus rostros y pasaran desapercibidas; en cambio, ahora ésto ya no sucede.
Hay dos clases de anteojos (o gafas, como se los llama ahora): existen aquellos permanentes, de primera necesidad (o sea que sin ellos la persona no puede ver), y aquellos otros que los usan para descansar su vista frente a la computadora, a la televisión, o sólo para leer.
El primer grupo, el que no tiene otra alternativa que usarlos en toda ocasión, ahora los utiliza con otra mirada, no como un problema sino como un detalle protagónico; incluso, recurren a modelos con formas que en el pasado no hubiesen usado. En cambio, los integrantes del segundo grupo, que los llevan puestos más por una cuestión estética que por una necesidad médica, eligen el momento para ponérselos, ya sea para definir un estilo o desplegar actitud.
En cuanto a tendencias, lo último en anteojos viene de la mano de materiales novedosos y detalles en los armazones.
Muchas son las marcas que se suman a esta apuesta. Por ejemplo, los detalles son una de las características distintivas de los armazones de receta versión 2008 de Ona Saez. Sus formas suaves se adecuan al uso diario y resultan ideales para hombres y mujeres que buscan originalidad y confort.
Además, combinan colores como el verde, rojo, azul y amarillo. Entre los más divertidos están el marrón con cobre, gris con plata, blanco y negro y rojo con marrón, comparten vidriera con los clásicos negro, plata, dorado, blanco y cobre.
Las patillas están confeccionadas con metales ultralivianos, como el zylo.
Por su parte, Mask presenta una colección de anteojos de receta inspirada en una mujer cosmopolita y delicada. Colores, monturas y patillas incorporan las últimas tendencias europeas. Así, en armazones abundan las líneas rectas, con predominio de formas rectangulares (tanto en monturas al aire como completas), que le dan al marco de la cara un efecto estilizado.
Entre los materiales se destacan el acetato y el monel, que pueden combinarse para crear una pieza de diversas texturas.
Mask hace foco en apliques y patillas que, esta vez, vienen lisas, rayadas, floreadas o con diseños tramados. Los colores contrastantes en su cara interna y externa le dan el toque atrevido a la pieza. Algunas combinaciones: blanco y negro, marrón y naranja o violeta y fucsia.
En la colección Teresa Calandra se destacan los diseños de metal livianos y de concepto minimalista que permiten al usuario la incorporación del lente progresivo.
Los armazones son de frente delgado con desarrollo en el talón y suman detalles de color y strass. Otra de sus piezas, las patillas, fusionan materiales como el acetato y el metal.
La colección está compuesta por 24 modelos, pensados para cada necesidad y en diversas tonalidades de colores, matices y diseños.
Red Passion es un modelo de la nueva colección 2008 de armazones Teresa Calandra que define y reúne conceptos como el glamour, la elegancia y la búsqueda constante de vanguardia en la mirada.
Realizada en el más fino acetato, esta pieza de aro completo, presenta un diseño de patillas donde confluyen los colores negros y rojos (cuesta $ 400).
En tanto, Daniel Cassin propone piezas con mucho color y diseño. ¿Los materiales?, zylo, acetato, monel y acero inoxidable.
Para destacar: las diferentes planchas de acetato interactúan de tal manera que dejan traslucir sus colores base. Así se conjugan el naranja, rojo, verde y negro creando matices únicos.
Las patillas suman detalles en forma de flor, inserciones de strass en figuras como estrellas y diversas coloraciones pintadas a mano.
La variedad es una constante en la marca. La colección cuenta con 25 modelos en tres colores cada uno, muy amplia y especialmente diseñada para mujeres exigentes y con estilo.
Exploit, marca de gafas unisex, apuesta por modelos de líneas rectas con monturas rectangulares y ovaladas que conjugan diseño y color en cada pieza.
Entre los materiales más destacados se distingue el acetato en colores que van desde el negro y blanco hasta la gama del azul, chocolate, rojo y bordó.
Otra opción es la línea de monturas realizadas en monel, un metal liviano y resistente, combinadas con patillas de acetato. También la característica línea de titanio que conjuga distinción y estilo.
Las patillas resaltan el estilo urbano de la marca, a partir del efecto pespunte, cuadriculadas, laminadas o con apliques calados.