+ por Revista Nosotros
Más allá de los cuidados del cuerpo, de la actividad física y de una alimentación adecuada, un buen recurso para mejorar la apariencia es el maquillaje que conviene adaptar a las características de cada una.
¿Cómo saber que tipo de maquillaje conviene a nuestro rostro? El maquillaje varía según las facciones de cada persona. Rostros ovalados, alargados y redondos requieren diferentes trucos.
En los rostros ovalados es importante aplicar el mismo fondo extendiéndolo con movimientos de alisado de centro del rostro hacia el exterior, difuminándolo muy bien hacia el cuello para que no haya cortes de textura ni de color.
A continuación aplica el colorete de una forma práctica y sencilla: sonríe y sobre el punto de mayor volumen y con la ayuda de una brocha, aplica el colorete partiendo del centro del pómulo hacia la sien.
Si tu rostro es alargado, aplica el fondo de maquillaje del mismo tono de piel por todo el rostro, y sobre la parte superior de la frente y en la barbilla aplica un tono más oscuro. Luego difumina bien ambos tonos. Con ayuda de la brocha aplícate el colorete de forma muy horizontal
Para el rostro redondo, aplica el fondo de maquillaje del mismo tono de piel y sobre los laterales de tu cara aplica un tono más oscuro para dar la sensación de alargamiento. A continuación utiliza colorete justo en el centro del pómulo en forma de triángulo invertido para estilizar al máximo el rostro y alargarlo todo lo que se pueda.
Aquí, algunos interesantes trucos de maquillaje para tener una mirada linda y bella.
Los ojos sensibles o irritables deben elegir un lápiz khol que, por su mina adaptada al interior del ojo, está especialmente concebida para no irritar la mucosa. Hay que utilizar siempre un sacapuntas cosmético, para impedir que la mina se atasque y se rompa. Además, conviene afilar el lápiz justo antes de utilizarlo para que la mina esté blanda.
Subrayar la raíz de las pestañas de arriba agranda el ojo. Si se desea un maquillaje muy elaborado, se puede difuminar por todo el párpado una sombra en crema y aplicar después las sombras de polvo.
Un trazo con lápiz blanco en el borde del párpado superior e inferior ilumina y alegra la mirada. Si el maquillaje resulta demasiado fuerte o no ha quedado totalmente correcto, basta disimular el color o el error con un poco de polvos transparentes aplicados con un pequeño pincel.
La forma del ojo determina los colores siguiendo un principio básico: los tonos claros resaltan y ponen de relieve, los oscuros hunden y profundizan. Los tonos oscuros se aplican en el borde de las pestañas; los tonos claros se utilizan para iluminar la zona interna del ojo. Durante el día son preferibles los tonos neutros (gris, marrón, negro, rosa, beige), más naturales y favorecedores. Los tonos mate o semimate son favorecedores y naturales para todo el mundo, ya que suprimen los efecto de brillo que producen malos relieves. Por último, los tonos nacarados son muy difíciles de llevar porque son demasiado visibles y en lugar de atenuar resaltan los defectos. En general, a las pieles mates o bronceadas les sientan bien los tonos profundos, mientras que a los cutis pálidos les van mejor los tonos pastel.
El maquillaje de ojos debe empezar lo más cerca posible de las pestañas para que resulte natural. En los ojos con ojeras se deben elegir los tonos marrones o gris humo. Los ojos maduros deben desterrar totalmente las sombras nacaradas y elegir tonos mates, suaves y luminosos.
Para los ojos verdes, los más favorecedores son los tonos ocre, marrón, tierra y para la noche los malvas o los rosas.
Para los ojos azules, los grises y, por la noche, el amarillo oro. En ojos marrones, destacan el ocre-amarillo, rosa-salmón, marrón-cobre e incluso el azul cálido por la noche. Por último, para los ojos oscuros son apropiados el gris claro, el tono humo y los rosas.
Consérvalos bien humectados: impiden que las sombras se resquebrajen y se desvanezcan, además mejoran notablemente las texturas, en especial si usas sombras claras o con mucho brillo.
Los expertos aconsejan mantener el ancho natural de la zona interna y quitar solamente los pelitos sobrantes del entrecejo. Para un look más natural, el arco de la ceja debería estar justo sobre el borde externo del iris.
Los pinceles de cerdas cortas ayudan a colocar las sombras con más exactitud; por lo tanto son ideales para lograr mayor definición y delinear. Los más gruesos y de cerdas largas son menos exactos, pero te ayudan a trabajar los esfumados y mezclar bien los tonos.
Debes desmaquillarte aunque no lleves maquillaje. De esta forma eliminarás también restos de residuos que se van acumulando en el rostro a lo largo del día. No compartas tus productos, sobre todo lápices de labios y de ojos, ya que pueden transmitir gérmenes.