Los ministros brasileños de Defensa, Nelson Jobim, y Justicia Tarso Genro, discreparon públicamente sobre la posibilidad de rever la vigencia de ley de Amnistía que impide investigar los delitos cometidos por el régimen militar (1964-1985).
"No habrá cambios en la ley de Amnistía" declaró el titular de Defensa, luego de poner en funciones ayer al nuevo comandante militar de la región noreste, informó hoy la prensa local.
"No existe la hipótesis de rever una situación del pasado... vamos a mirar hacia el futuro", declaró el ministro que estaba acompañado del jefe del Ejército, general Enzo Martins Peri, según consignó la agencia de noticias Ansa.
Gilberto Figueiredo, general en retiro, y José Pedrosa, almirante en retiro, señalaron que la propuesta de revocar la ley de Amnistía, que suprimió las causas contra militares y guerrilleros, no va a prosperar.
Los dos militares acusaron a ministros del gobierno del presidente, Lula da Silva, de actuar con intenciones "políticas" sin fundamentos jurídicos.
Figueiredo, presidente del Club Militar, declaró a Folha que "si abolieran la ley de Amnistía quien más perderá son los guerrilleros" porque son culpables de "crímenes hediondos".
Oficiales del ejército dijeron a la prensa, que no reveló sus identidades, que impera un clima de "revanchismo" contra las Fuerzas Armadas en sectores del gobierno, que impulsan investigaciones sobre lo ocurrido durante la dictadura.
Los dichos de Jobim y algunos militares contrastan con la posición del ministro de Justicia, Tarso Genro, quien opinó que es necesario revisar algunos aspectos de la ley de Amnistía, sancionada en 1979, durante el gobierno del general Joao Baptista Figueiredo, el último presidente de facto de Brasil.
Genro participó el jueves, en la sede del Ministerio de Justicia, de una audiencia pública, en la que fue planteada la posibilidad de anular parcial o totalmente los efectos de esa norma.
Para Genro es necesario considerar como "imprescriptibles" delitos como la tortura e investigar a los responsables de haberla aplicado contra disidentes políticos.
El secretario de Derechos Humanos, Paulo Vanucchi, también participó del evento, en el que hubo representantes de organismos defensores de los derechos humanos y juristas.
La procuradora de la República, Eugenia Favero, sostuvo que delitos como la tortura no pueden ser amnistiados.