Buenos Aires, (Télam).- El tío de Agustín y Milagros Mansilla, los chicos hallados muertos ayer en un zanjón de la ruta Panamericana, dijo hoy a Télam, "no estar seguro sobre el velatorio de los chicos, pero sí que van a ir junto a sus padres para descansar en paz".
En declaraciones a la agencia Télam, Ariel padrino de "Agu" Äpor Agustín Mansilla, como le decían al chico encontrado muerto junto a su hermanita Milagros en un zanjón sobre la Panamericana en CampanaÄ dijo "estar muy dolido por lo sucedido con los chicos y los padres" y que no comparte la pena de muerte, "pero sí que deben pagar por lo que hicieron".
"Yo soy docente y sé que mañana, pasado o el mes que viene van suceder crímenes y muertes sobre los que ya hubo, pero tenemos que seguir viviendo con este dolor enorme por el resto de nuestras vidas. En principio, no creo que los chicos sean velados, me parece que van hacer llevados directamente al cementerio donde están sus padres para que puedan descansar en paz".
Agustín, de 11 años, y Milagros, de 8 Ähallados muertos en la madrugada de ayer en un zanjón de la ruta PanamericanaÄ fueron asesinados con el mismo elemento que sus padres, entre la noche del 25 y la madrugada del 26 de julio, con poca diferencia horaria del matrimonio Mansilla.
"Yo pido, como creo todos los familiares, amigos y vecinos que Ángel Fernández Rosales ya detenido, se pudra en la cárcel, yo no estoy de acuerdo con la pena de muerte, pero debe pagar por los que hizo con Agustín, Milagros y con sus padres Marcelo y Sandra que hasta se sentaron en la misma mesa y compartieron comidas en familia con ellos. Son asesinos, nada más y hay que actuar contra los delincuentes", declaró Ariel entre lagrimas.
Marcelo Mansilla (41) y su esposa Sandra Rabago (39) fueron encontrados asesinados a golpes el martes pasado en un baldío al costado de la Panamericana, a la altura del kilómetro 60 del Ramal Campana, en la localidad de Alto Los Cardales.
Por estos crímenes, hay tres detenidos, Angel Antonio Fernández (41), su hijo Cristian Fernández (22) y Jesús Osvaldo Cáceres (47).
Los cuerpos de Agustín, de 11 años, y Milagros, de 8, fueron hallados en un zanjón ubicado en el kilómetro 66,500 de la ruta Panamericana, a la altura de Campana.
La búsqueda de los niños se había intensificado luego de que el tercer sospechoso, Cristian Fernández, quien se entregó ayer a la policía y declaró ser inocente, aseguró que los hijos de las víctimas también habían sido asesinados y que el motivo de los crímenes fue por "bronca personal".
También había indicado que a los cuerpos de los niños "los tiraron un poco antes" de donde fueron hallados los cadáveres de sus padres, a la vera de la Ruta Panamericana en el partido de Campana.