La senadora nacional santafesina Roxana Latorre bregó por una "mayor fluidez" en la relación entre el Poder Ejecutivo nacional y los legisladores, y también consideró que es necesario algún nivel de "autocrítica" a nivel presidencial, con mayor énfasis "en la gestión" y menos en la exposición mediática.
Sostuvo que los gobernadores están haciendo oír sus voces por los problemas económicos que aquejan a las provincias y que los senadores, más allá de los colores políticos en cada caso, "estamos en línea con esos reclamos".
"Hay bastante inquietud entre los gobernadores por este panorama de inflación, demandas salariales, conflictividad, pedidos de reajustes por mayores costos en el tema de la obra pública. Hay una voz de alerta por parte de los gobernadores y el Senado es la caja de resonancia, porque somos representantes de los intereses de los estados provinciales. Por esa razón, la mayoría de los senadores, más allá de los colores políticos y como es en nuestro caso, está en línea con sus respectivos gobernadores", resumió la legisladora, en diálogo con El Litoral. Y agregó que "en nuestro caso, pretendemos que se atienda la situación del norte de la provincia, cuya condición se agrava por efecto de la sequía.
El bloque oficialista de la Cámara de Senadores se reunirá esta tarde por primera vez desde la votación de las retenciones móviles el 17 de julio y acordará las bases de sus reestructuración a fin de mantener la mayoría y garantizar al gobierno un instrumento para la aprobación de sus proyectos. Luego, el bloque en pleno cenará con el jefe de Gabinete, Sergio Massa.
El encuentro se realizará a las 19.30 en el despacho del presidente de la bancada Miguel Pichetto y se descuenta que participarán la mayoría del núcleo duro del oficialismo, los 36 legisladores que votaron a favor del proyecto enviado por la presidenta Cristina Fernández de Kirchner. Latorre anticipó que ella y Reutemann concurrirán, ya que su relación con el bloque -a pesar de haber votado contra el proyecto oficial - se desarrolla "con total tranquilidad", e incluso ella misma continúa en su cargo de secretaria parlamentaria de la bancada.
"Nuestra posición fue dada a conocer desde mucho antes de la votación. Jugamos con reglas de juego claras y ajustadas a los intereses de la provincia. El propio Reutemann lo conversó con la presidenta; ella estaba al tanto, no hubo sorpresas", sostuvo. En tal sentido, la senadora reconoció que sí subsisten resquemores con algunos de sus pares que no se movieron de la misma manera, pero que la voluntad imperante en el bloque es la de seguir trabajando de manera conjunta, aún con diferencias de opiniones en algunos temas.
Precisamente, un eje central de la reunión pasará por la estrategia que se dará el oficialismo para atraer a algunos de los ocho disidentes que posibilitaron el empate en 36 de los sufragios, antesala del "voto no positivo" del vicepresidente Julio Cobos.
El kirchnerismo considera imperativo que el bloque llegue a por lo menos 37 integrantes, la mitad más uno del cuerpo, a fin de que el Poder Ejecutivo tenga una herramienta válida para hacer aprobar sus proyectos, aunque aspiran a lograr al menos 40 manos en condiciones de apretar el botón aprobatorio de las iniciativas oficiales.
Justamente por esta necesidad se ha generado un sentimiento de mucha "comprensión" hacia algunos de los que votaron en contra del proyecto de Cristina Fernández, particularmente los que provienen de provincias sojeras y buscaron eludir un enfrentamiento directo con los productores, con graves riesgos para sus carreras políticas. Entre los anotados en este grupo se encuentran, además de Reutemann y Latorre, el ex mandatario de La Pampa Rubén Marín y la chaqueña Elena Corregido.
La situación de los restantes disidentes parece más complicada: el ex gobernador salteño Juan Carlos Romero fue acusado de buscar "hacerle daño político al gobierno", porque estaría "en otro proyecto político", y junto a él ubican a su comprovinciana, Sonia Escudero. Peor todavía sería la posición del cordobés Roberto Urquía, el empresario aceitero y exportador de soja, a quien el gobierno acusa por lo bajo de haber violado la ley de ética pública por votar a favor de sus intereses particulares en un tema de interés general, y cuya abstinencia hubiera permitido al oficialismo sacar un voto de ventaja y eludir el desempate de Cobos.
En cualquier caso, Latorre convino en la necesidad de "estrechar lazos" y mantener una comunicación más fluida entre los dos poderes, cosa que no se dio en los años que van de gestión kirchnerista, pero que ahora se vería beneficiada por la impronta del nuevo jefe de Gabinete. "Entiendo que Massa tiene una posición mucho más abierta", dijo Latorre.
Evasión
El Senado nacional aprobaría sin dificultades mañana el proyecto para crear una comisión de seis miembros de la Cámara alta que investiguen la presunta evasión impositiva, superior a los mil millones de dólares, en la que habrían incurrido empresas exportadoras de soja al adelantar el anuncio de ventas al exterior para pagar menores retenciones. Latorre confirmó a El Litoral que el tema, avalado desde la bancada oficialista y la radical, está previsto para la reunión de comisión parlamentaria de esta tarde.