Opinión: OPIN-03 08/08/08: un día olímpico

Ana María Bertolini (Télam)

Mañana es viernes 8 del mes 8 del año 2008 y podría ser un gran día para la humanidad. Los chinos lo eligieron para inaugurar los Juegos Olímpicos de Beijin porque creen que ese número simboliza el infinito y la prosperidad.

Inicialmente, se había pensado comenzarlos a finales de agosto para evitar las altas temperaturas del verano chino, pero el alcalde de Beijin, Wang Qishan, hizo primar la superstición y decidió que el festival se inaugure con la mayor suerte posible, el viernes 08/08/08, a las 8 de la noche.

Representado por dos círculos que se tocan, el 8 equivale en muchas culturas al orden del universo y significa que reina la armonía entre la Tierra y el Cielo.

En el Tarot marsellés, es el arcano de la Justicia y si se lo acuesta es para las matemáticas el símbolo del infinito.

Entre los chinos cantoneses, "ocho" se pronuncia "fa", carácter alfabético que en esa lengua significa "enriquecerse". Su simbología es tan importante que lo expresan en variados rubros: la astrología china tiene 8 signos (y 12 animales); su gobierno, 8 ministros imperiales; su orientación, 8 puntos cardinales; y 8 son las montañas cósmicas que reverencian.

Tal es su importancia, que tener en China una patente de auto o un teléfono con varios ocho sale más costoso: el 6, que suena a "saldrá bien" y el 9 que significa "eternidad" le siguen en popularidad; en cambio, al 4 ("muerte"), al 7 ("ido") y al 1 ("soledad") nadie los quiere porque son de mal augurio.

Bien mirado, el 8 está formado por una "s" que sube y otra "s" que baja, de allí que para los gnósticos su Santo Ocho Äcomo lo denominanÄ encarne las leyes de la Evolución y la Involución.

Según esta filosofía, ambas leyes trabajan en forma armoniosa y coordinada en la creación, haciendo que todo evolucione hasta cierto punto, y luego involucione hasta regresar al punto de partida, tal como pasa con el día y la noche, la construcción y la destrucción, el nacimiento y la muerte, la niñez y la vejez. Para los gnósticos, la exclusión de cualquiera de estas dos leyes, origina la parálisis radical de los mecanismos naturales.

El 8 también está presente en la Biblia: la escalera exterior del Templo tiene 8 escalones; y según el Génesis, 8 fueron las palabras del Verbo divino con que fue creado el mundo. Además, Jesús fue circuncidado al octavo día de haber nacido: "Y de edad de ocho días será circuncidado todo varón entre vosotros por vuestras generaciones" (Génesis 21.4) .

Para el budismo y el hinduismo es un número mágico: hay 8 chakras, siete de ellos vinculados con el cuerpo físico, y el octavo es el Chakra del Alma.

Los budistas cuentan ocho símbolos de larga vida, uno de los cuales es el nudo infinito, enrollándose y encerrándose sobre sí mismo, como un 8. Para liberarse del deseo y de las reencarnaciones, y alcanzar el Nirvana, Buda enseñaba "un noble camino de ocho senderos".

La flor del Loto está representada simbólicamente por ocho pétalos; el yoga tiene ocho niveles, donde el octavo es el éxtasis; y el dios Vishnou de los hinduistas tiene ocho brazos.

En hebreo, la raíz etimológica de ocho significa "engordar", "sobreabundar" o "satisfacción". Y asiduamente, el ocho es utilizado para representar el reloj de arena, signo del transcurso del tiempo.

Los Juegos Olímpicos, inspirados hace 2.784 años en la ciudad griega de Olimpia, tienen como logo universal cinco aros entrelazados, que se ven como dos ocho unidos por un cero, el que a su vez es la potencialidad oculta de toda manifestación, lo que todavía no es pero puede ser mucho. Entonces, ¿por qué no creerles a los chinos que el 8 es un número "olímpico"?