aires: AIRES-08 La importancia de los concursos

Los concursos de pesca, en distintas provincias, con diferentes características o especies, y con variable magnitud -desde los locales hasta los nacionales, muchos de ellos con proyección internacional- han ido conformado un apretado calendario que no deja fin de semana "sin ocupar". A esta oferta, tentadora por cuanto ya está todo organizado y porque van pescadores de todo el país, se suman semana a semana más seguidores. Está de por medio la adrenalina, la competencia sana, la amistad y por qué no hasta la tentación de un premio.

Así, muchos pescadores deportivos que antes organizaban por su cuenta su salida de pesca en familia o con amigos, hoy se organizan de otra manera y visitan la localidad que organiza un concurso.

Se conforma así una gran familia de pescadores que a su vez generan un importante flujo de divisas, porque no se trata sólo de pesca: todos trabajan con el turismo, desde las estaciones de servicio hasta los comedores y proveedurías, desde los guías a los cabañeros; además de lo intangible -pero valioso- que uno se lleve en sus retinas una "marca", ciudad o paisaje, que quedará para siempre asociada a placer y buenos momentos...

Pero desde el punto de la preservación del recurso y del conservacionismo, lo más importante es que este creciente grupo y esta forma organizada de pescar asegura buenas prácticas, devolución, respeto, y la idea general y trascendente de que no somos dueños de nada, que toda esta belleza es anterior a nosotros y que haremos nuestra parte para que otros semejantes, nuestros hijos, también la disfruten a pleno.

También los concursos facilitan el control, el registro y el conocimiento de quienes están en la actividad. Y, fundamentalmente, actúan como un verdadero centro de irradiación de buenas prácticas y cumplimiento de normas, las que estipulan las autoridades y las todavía más importantes de la propia conciencia. Así, cuando alguno de estos amigos pescadores salga con otros que aún no participaron de concursos, su ejemplo servirá de guía y testimonio. Llegará el día, quizás, en que no necesitaremos de controles o avisos para devolver al agua al pez que nos dio una noble y franca batalla. Pero toda casa se hace ladrillo a ladrillo: los concursos nos enseñan a todos a construir mejor. Bienvenidos entonces.