aires: AIRES-10
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Manguruyú, un grande de verdad

íHola, muchachos! ¿Cómo andan? Espero que bien. Les cuento que tuve la oportunidad de leer su diario cuando nos visitaron por el concurso del surubí, en Ituzaingó, Corrientes. Mi nombre es Román, y decidí contarles algo que no es muy común, aunque rara vez se da. El otro fin de semana que estuvieron por acá llegó una familia de su zona (Sunchales) quienes, después de visitar los esteros de Iberá, se acercaron hasta Ituzaingó en busca de disfrutar de una pesca. Fue así que, y medio atajándome por lo que sucedió en el concurso, les dije que el pique estaba medio escaso. Decidieron salir lo mismo, así que navegamos unos veinte minutos río abajo a un lugar llamado Punta Ñaró, donde el río, de tener entre 1 o 2 metros de profundidad pasa a tener unos 30 metros: una gran olla con un remanso importante.

Pues, no van a creer: en dos horas sacaron dos cachorros de unos 12 o 13 kg y de postre el gurí de ocho años clavó un manguruyú de casi 30 kg. Cansados y más que contentos a las 14 dijeron "vamos nomás, ya estamos hechos". Y no era para menos.

Pero esto no fue todo: el que quedó con la sangre en el ojo fui yo. Así que al otro día, después del laburo, invité a un amigo, Juan, que trajo a su hijo Jorge. Tiré la lancha y fui a anclarme en el mismo lugar. Parecía mentira: dos horas y ni un toque. Ya pensábamos que los salados éramos nosotros, cuando de pronto una caña se dobló al punto de quebrarse; clavé y se enojo feo, che... No lo aguantaba: largué la lancha y lo empecé a seguir. Se nos iba el sol y el desgraciado no asomaba. "Chica, la intriga" ¿Surubí macho? No, no: un manguruyú viejo de esos que hacía años que no se ven. Pesó 58 kilos. Impresionante, che. Les mando la foto y un abrazo grande.

Román CendraItuzaingó-Corrientes