Salud: SALUD-03
Los niños siguen a la zaga en la lucha contra el sida

Los niños, durante mucho tiempo a la zaga en la lucha contra el sida, todavía carecen de pruebas de detección y tratamientos adaptados a ellos, subrayaron participantes de la conferencia internacional sobre el sida que se desarrolla en México.

Las cifras brindadas por Onusida sobre el año 2007 son reveladoras: dos millones de niños infectados por el virus (contra 1,6 millones en 2001), de los cuales casi el 90% viven en África en la brecha subsahariana; y 370.000 nuevas infecciones de menores de 15 años ( 450.000 en 2002), de los cuales 90% por transmisión de la madre al hijo. A esto se suman 270.000 muertes de niños.

Algo que no impidió al laboratorio Bristol-Meyers Squibb, para disgusto de las asociaciones, anunciar en marzo la suspensión a fines de 2008 de la comercialización de cápsulas de Efavirenz, particularmente bien adaptadas al uso pediátrico, debido a la poca cantidad de prescripciones.

La gran mayoría de las madres no tiene acceso a los muy eficaces métodos de prevención de la transmisión madre-hijo y de cada 100 madres seropositivas, 30 a 40 dan a luz a niños infectados, según los expertos.

Y sin tratamiento ""la mitad de los niños nacidos con VIH morirán antes de alcanzar los dos años", subrayó el doctor Fernando Parreno, pediatra de Médicos Sin Fronteras en Zimbabwe.

Tests caros

La Organización Mundial de la Salud acaba de imponer que se trate a los bebés lo más tempranamente posible, y por lo tanto a realizar pruebas de detección rápidamente. El problema es que los tests son ""complicados y caros", afirman las ONG, que piden ""tests rápidos".

En cuanto a los tratamientos, a los grandes laboratorios les cuesta interesarse por ellos. ""Es el norte el que paga las investigaciones y los países del norte no tienen niños seropositivos", explica Benjamin Coriat, investigador en economía de la salud.

A falta de medicamentos adaptados para los niños, habitualmente se cortan por la mitad o en tercios los medicamentos para adultos, como recuerda Philippe Douste-Blazy, presidente de Unitaid, una asociación especializada en brindar tratamientos pediátricos.

Hoy existe un jarabe en el mercado -muy amargo- y algunas triterapias bajo la forma de una píldora única, que convienen solo a un cierto tipo de niños. Se espera que pronto haya nuevas fórmulas disponibles.

En el terreno financiero, todos reconocen que Unitaid jugó un papel nada despreciable al lograr que en dos años la cantidad de niños tratados pasara de 75.000 a casi 200.000. Douste-Blazy anunció en México su intención de tener en tratamiento a 100.000 niños más por año antes de 2010.

Y en lo que concierne al acompañamiento, esencial en el caso de los niños, las estrategias difieren. La red estadounidense JLICA defiende la ""transferencia de ingresos", o sea, una ayuda financiera directa a las familias, sin que pase por las ONG y sus consultores.

Ya que, como afirma Jim aunque los medicamentos son gratuitos, ""el precio del boleto de autobús impide a los más pobres llevar a sus hijos a los centros de salud".

También queda pendiente, para los niños igual que para los adultos, vencer la estigmatización y la discriminación.

En la revista ""Llavecitas", realizada por niños que viven con sida en Centroamérica, Angelical, una niña de 10 años, relata: ""No quiero decir que sufro "esto' porque las personas me querrán menos".

Christine Courcol