El prefecto (gobernador) de Cochabamba, Manfred Reyes Villa, aceptó su derrota en el referendo revocatorio y abandonó el cargo, mientras el presidente de Bolivia, Evo Morales, rozaba el 67% de apoyo en el referendo revocatorio del pasado domingo, según un informe difundido hoy por la Corte Nacional Electoral (CNE), que lleva escrutadas casi el 90% de las mesas, y era ratificado incluso en Pando, donde triunfó el opositor autonomista Ernesto Suárez.
Reyes Villa que fue revocado por más del 62% de los votos, pero que rechazó someterse a esta consulta y planteó reiteradamente que no abandonaría su cargo, aceptó finalmente ayer su derrota y dejó la Prefectura tras nombrar en su lugar como autoridad interina al secretario general.
"No estoy desesperado, de ninguna manera, Manfred es una persona que se debe a la democracia", afirmó aludiéndose a sí mismo en tercera persona el ahora ex prefecto, citado por la Agencia Boliviana de Información (ABI).
En su última declaración a la prensa como prefecto, agregó que deja "el cargo al secretario general, Johnny Ferrel, y el gobierno verá lo que hace, no quiero que crean que me estoy aferrando al cargo".
En tanto, Morales era ratificado como presidente con más de los dos tercios de los votos (66,8%), según datos oficiales, más de 1.900.000 votos, escrutado el 90% del total.
Este apoyo electoral cosechado hasta ahora es muy superior al 53,7% (1.544.374 votos) con el que Morales ganó la Presidencia de Bolivia en los comicios de diciembre de 2005.
Según el informe parcial de la CNE, la participación, que en Bolivia es legalmente obligatoria, casi llega al 84%.
Los reportes parciales oficiales de los departamentos, con diferentes porcentajes, señalan que Morales gana en seis de las nueve regiones: La Paz (83%), Cochabamba (70,9%), Oruro (82,9%), Potosí (77,7%), Pando (52,7%) y Chuquisaca (53,8%).
Por otra parte, la votación contra el presidente y su gestión es mayoritaria en tres regiones: Santa Cruz (casi 61,7%), Beni (57,7%) y Tarija (50,1%).
El ex capitán Reyes Villa, el primero que reclamó un referendo revocatorio en 2007 para echar a Morales, cuestionó luego la legalidad de esa consulta cuando fue aceptada por el presidente y aprobada en el Congreso la ley de convocatoria por consenso con la oposición.
El ex oficial estudió en la academia militar estadounidense de Panamá durante la dictadura de Hugo Banzer y fue edecán del narcodictador Luis García Meza, de quien su padre, el general Armando Reyes Villa, fue ministro de Defensa.
Manfred Reyes Villa, después de ser alcalde de Cochabamba y constituir Nueva Fuerza Republicana, pactó cogobernar con el ex presidente neoliberal Gonzalo Sánchez de Lozada, cuando el mandatario aceptó integrar como ministro a su hermano Erick.
Pese a que una encuesta realizada a pedido de Naciones Unidas revela que la mayoría de los bolivianos espera un acuerdo entre oficialismo y oposición luego del referendo revocatorio, tal como pidió el presidente Morales para garantizar la unidad del país, el prefecto de Santa Cruz, Rubén Costas, acusó al mandatario de "macaco" en un duro discurso posterior a su ratificación en el cargo.
Costas, el mismo día de su triunfo, anunció la creación de una Agencia Tributaria Departamental para el cobro de impuestos al margen del Servicio de Impuestos Nacionales, informó la agencia alemana de noticias DPA.