Sucesos: SUCE-03
Conurbano bonaerense
Misteriosa desaparición de tres jóvenes empresarios

Télam/DyN


Fueron vistos por última vez en un bar de la ciudad de Pilar y en un restaurante de Liniers. Los automóviles de dos de los empresarios aparecieron abandonados pocas horas después. Uno de los vehículos, fue incendiado.

Tres jóvenes empresarios vinculados con el rubro de medicamentos eran buscados intensamente por la policía luego de haber desaparecido misteriosamente el jueves pasado, cuando se reunieron como lo hacían habitualmente en distintos puntos del conurbano bonaerense.

Se trata de Sebastián Forza, de 34 años; Damián Ferrón, de 37 y Leopoldo Bina, de 35, quienes fueron vistos por última vez el jueves, luego de haberse reunido en un bar de la ciudad bonaerense de Pilar y en un restaurante de Liniers.

Se supo que el automóvil de Ferrón, una Suzuki Vitara, fue encontrado el mismo jueves cerca de las 20 en Galicia al 2700, en el barrio porteño de Flores, incendiado, mientras que tres horas después hallaron el Peugeot 206 de Forza, estacionado, con las llaves puestas, en Solís al 1000 del barrio porteño de Constitución.

Desde entonces nada se sabe sobre el paradero de los tres amigos, ni hubo llamados extorsivos que pudieran indicar que fueron secuestrados.

También se supo, según informa hoy el diario Clarín, que Forza venía recibiendo amenazas telefónicas y que los tres estaban luchando contra la venta ilegal de medicamentos que competía con sus negocios. El jueves de la semana pasada a las 10 Ferrán y Forza se habían encontrado en el bar Open de Pilar. Luego Forza se dirigió a un restaurante de Liniers para encontrarse con el tercer amigo, el publicista Leopoldo Bina, de 35 años, y ambos estuvieron en el lugar hasta las 14.

Desde entonces, nada se supo sobre el paradero de los tres jóvenes empresarios, cuyas familias denunciaron su desaparición en la misma noche del jueves ante la comisaría 50 de esta capital, en tanto la investigación quedó en manos de la fiscal de instrucción Ana María Yacobucci.

Poca información

El titular de la comisaría 50, José Gabela, en cuya jurisdicción fue hallada incendiándose la camioneta de uno de los tres jóvenes desaparecidos el jueves pasado, no quiso esta mañana dar detalles sobre la investigación del insólito caso, pero afirmó que "no se descarta ninguna hipótesis".

Gabela confirmó que en el área de su influencia, en la calle Galicia al 2700 del barrio porteño de Flores, se encontró la camioneta Vitara cuatro por cuatro de uno de los tres desaparecidos, Damián Ferrón, incendiándose.

Indicó que los bomberos acudieron a extinguir el fuego y que al revisarse el interior del vehículo se encontró un arma, en tanto el mismo día, pero horas más tarde, en Solís al 1100, Constitución, jurisdicción de la comisaría 18, se encontró el auto Peugeot 206 de otro de los desaparecidos, Sebastián Forza.

Las únicas novedades en el misterioso caso fueron la aparición de los vehículos de dos de ellos.

Hoy, consultado por la prensa, el comisario Gabela afirmó que existe secreto de sumario, por lo cual se excusó de aportar detalles sobre el hecho.

Señaló que a raíz del hallazgo de la camioneta incendiada se abrió una causa por "averiguación de incendio e ilícito", y que lo mismo se hizo tras ser encontrado el Peugeot 206.

"Por ahora no tenemos noticias", dijo el comisario quien afirmó que hay "reserva judicial" sobre el caso. "No puedo aventurar ninguna hipótesis, pero tampoco se descarta ninguna hipótesis", puntualizó el jefe policial.

También confirmó que los familiares de los tres desaparecidos pidieron a la policía que se averiguara su paradero.

Aclaró que tanto los familiares como supuestos testigos del hecho habían ya prestado declaración ante la Policía y la Justicia.

Esclarecen secuestros virtuales

Dos secuestros virtuales fueron esclarecidos tras allanamientos realizados en pabellones de la cárcel de Villa Devoto, donde fueron secuestrados teléfonos celulares y páginas de guías telefónicas marcadas.

Uno de los falsos secuestros extorsivos tuvo como víctima a una anciana que pagó 200 pesos de su jubilación luego de ser telefoneada anunciándole la captura de su hijo, por el que le pedían dos mil pesos de rescate.

El otro caso se inició a raíz de la denuncia de una persona que había recibido un llamado a su casa en el que le decían que tenían secuestrado al padre, y que para su liberación debía juntar todo lo que tenía, pero en definitiva pagó mil pesos.

La investigación la inició, a raíz de sendas denuncias, la fiscalía en lo Criminal y Correccional número 8 a cargo de Gerardo Dimasi, quien a través del listado de llamadas entradas y salientes al teléfono de la víctima proporcionado por la Side ordenó las requisas.

En uno de los allanamientos realizados por la División Antisecuestros de la Policía Federal en Pabellón 11 módulo 3 de la Unidad 2 del Servicio Penitenciario Federal se secuestraron 12 celulares, 10 chips y hojas de guías telefónicas marcadas.

En otro pabellón se secuestraron siete teléfonos celulares, cuatro Nextel, cuatro chips y agendas con anotaciones de interés para la causa.

Durante la pesquisa se logró también la detención de un hombre cuando llevaba a cabo el cobro de una de esas extorsiones y se determinó que era el encargado de juntar los rescates pagados por las víctimas de estos delitos organizados desde el interior de la cárcel.